La tarjeta de crédito cada vez va ganando más peso como medio de pago. Cada vez es más frecuente recurrir al plástico para efectuar las compras, por lo que el efectivo va perdiendo protagonismo y las tarjetas se consolidan como el medio de pago más cómodo y frecuente. Sin embargo, si salimos al extranjero, hacer uso de la tarjeta de crédito puede ser más caro de lo habitual.

Es evidente que la tarjeta es un instrumento muy cómodo y sencillo para gestionar los pagos, por lo que al viajar al extranjero, bien sea por negocios o por vacaciones, surgen ciertas dudas entre los usuarios. Y es que, fuera de nuestras fronteras, el coste de los servicios bancarios suele ser superior.

Retirada de efectivo y pagos en establecimeintos

Los expertos advierten que la retirada de efectivo en cajeros de países extranjeros es más cara que en territorio nacional. Por ello, aconsejan cambiar dinero antes de emprender un viaje e ir provistos del suficiente efectivo. En cualquier caso, también conviene preguntar en las entidades bancarias y en las oficinas de cambio de divisas por el coste de una operación de cambio de moneda.

A la hora de sacar dinero en el extranjero exististe una gran diferencia dependiendo de si nos encontramos en países de la zona euro o en países extracomunitarios. Si se efectúan los pagos con tarjeta de débito en establecimientos comerciales en países de la zona euro, no habrá que asumir cobro alguno de comisiones. Por el contrario, si se retira efectivo con una tarjeta de débito en un cajero de un país de la zona euro, entonces, el usuario, deberá hacer frente al pago de comisiones.

Ahora bien, en aquellos países que no formen parte de la zona euro, tanto por la retirada de efectivo como por los pagos en cualquier tipo de establecimiento comercial, se deberán pagar comisiones.

Continuando con las tarjetas de débito, aquellas que formen parte de redes internacionales como VISA o Mastercard, no supondrán ningún problema a la hora de realizar pagos fuera de nuestras fronteras. No obstante, hay que tener en cuenta que ciertos establecimientos comerciales exigen exclusivamente tarjetas de crédito como medio de pago, por lo que si los usuarios únicamente van provistos de tarjetas de débito, tendrán problemas a la hora de efectuar sus compras.

La tarjeta de crédito abre más puertas que la tarjeta de débito a quienes viajen al extranjero. Quienes decidan llevar a cabo pagos con tarjetas de débito, se enfrentarán a operaciones más complicadas, pues exigen prepagos del servicio. Por esta razón muchos establecimientos prefieren las tarjetas de crédito porque con ellas, se aseguran cobros posteriores.

Si bien las tarjetas de crédito conllevan mayores comisiones, éstas presentan ventajas como los seguros asociados en caso de que se produzcan ciertos incidentes durante la estancia en el extranjero.

Comisiones fantasma, robos y extravíos

Las comisiones no solo son un problema a la hora de sacar dinero en un cajero. Cabe destacar la existencia de las denominadas “comisiones fantasma”. Este tipo de comisiones consisten en que al pagar en un comercio se cobra un porcentaje al usuario que sin embargo no se especifica en ningún momento de la compra. Sin embargo, lo habitual es que el importe de las comisiones fantasma sea inferior a las comisiones por retirada de efectivo.

Así pues, los expertos recomiendan ir provistos de efectivo y disponer de tarjetas. Es aconsejable utilizar el efectivo para pequeños pagos, mientras que para aquellas operaciones que supongan importantes sumas de dinero, por seguridad, será preferible emplear tarjetas de crédito.

Desafortunadamente, en ciertas ocasiones, al viajar al extranjero, se producen robos o extravíos de tarjetas. Ante semejantes eventualidades, una buena opción es llevar dos tarjetas en lugares distintos.

En caso de producirse una pérdida o robo, lo mejor es proceder a denunciarlo lo antes posible e informar a la entidad bancaria. Para poder poner al corriente de lo ocurrido al banco, lo mejor será llevar anotado el número de contacto del banco y no olvidarse de que al presentar la reclamación ante la entidad bancaria, hay que entregar copia de la denuncia. Una vez que el banco haya sido avisado del robo o extravío de la tarjeta, el usuario no tendrá que responder por las cantidades que le hayan sustraído.