Una educación financiera y económica

Uno de los motivos que provocaron la crisis por la que España ha atravesado es, entre otros, la falta de conocimientos económicos que se observa en sus ciudadanos. Pero no nos equivoquemos. No estamos hablando de complejas transacciones matemáticas, sino de las cuentas domésticas que, por necesidad, deberíamos saber gestionar.

Administrar operaciones diarias y cotidianas se ha convertido para muchos en un problema de importancia dada la escasa formación financiera que ofrece el sistema educativo español, cuando economistas y analistas abogan desde hace tiempo por la introducción de esta asignatura a nivel de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) -como es el caso de Economipedia– e incluso en la enseñanza primaria.

En este sentido, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, es uno de los partidarios de que los jóvenes puedan aprender finanzas en el colegio, ya que opina que muchos de los problemas de la crisis se hubieran evitado si la población hubiese manejado mejor ciertos conceptos.

Por su parte, el presidente de Inverco, Ángel-Martínez Aldama, afirma que “no se trata de que todos seamos expertos en finanzas, pero sí debemos saber qué es un presupuesto, qué es un crédito o conocer el papel de las entidades financieras y saber qué preguntar cuando interactuamos con un banco”.

España, por debajo de la media mundial

Prueba de todo ello es que en el primer informe PISA sobre materia económica, realizado en 2014 a jóvenes de 15 años pertenecientes a 18 países miembro de la OCDE, España alcanzó un resultado inferior a la media del resto de las naciones examinadas. Los países que lograron las posiciones más avanzadas fueron China, Bélgica y Estonia.

No conforme con esto, el estudio también puso de manifiesto que uno de cada seis jóvenes españoles tiene problemas para resolver sencillos problemas de economía doméstica, como distinguir facturas o utilizar una tarjeta de crédito. De hecho, la OCDE ya advirtió entonces que “las finanzas forman parte de la vida diaria de muchos adolescentes, que ya son consumidores de productos financieros, como una cuenta bancaria”.

Por otro lado, el examen PISA ha relacionado el nivel de formación financiera con el dinero que se tiene argumentando que “cuanto más poder adquisitivo tienen los jóvenes, más conocimientos atesoran”, lo que se traduce en que las familias con rentas bajas se enfrentan a la vida con menos recursos para desenvolverse económicamente. En definitiva, una persona con conocimientos económicos suficientes es más independiente.

Disparidad de formación

Sabiendo lo dicho, y ya desde el mismo inicio de la crisis, se han dado en España diferentes pautas para incrementar el nivel de conocimientos económicos generales. Así pues, en el año 2008, la CNMV, el Ministerio de Educación y el Banco de España impulsaron un Plan Nacional de Educación Financiera que, entre otras funciones, incluía el portal finanzasparatodos.es , desarrolló un programa piloto para 3º de la ESO e, igualmente, potenció los acuerdos entre distintas asociaciones y fundaciones para impulsar estrategias que acercaran el conocimiento financiero a la sociedad.

Con todo, Fernando Tejada, directivo del Banco de España, asegura que actualmente “la educación financiera española es manifiestamente mejorable”, ya que hay una gran disparidad de formación; existe una brecha muy amplia entre quienes tienen conocimientos y los que no cuentan apenas con formación”. De cualquier modo, y aunque todos los agentes apuestan por fomentar la asignatura, ya sea en primaria o en secundaria, los resultados se verán a largo plazo.