La Unión Europea ha puesto en marcha un nuevo mecanismo en la lucha contra el blanqueo de capitales. Se trata del cash control, que facilita la cooperación entre los estados miembros, todo ello basándose en el rastreo de los flujos de efectivo y en el intercambio de información entre los países que conforman la Unión Europea.

Uno de los grandes desafíos económicos de la Unión Europea es combatir el blanqueo de capitales. La experiencia ha demostrado que en Europa se trabajan con importantes cantidades de dinero en efectivo. Estos fondos no provienen precisamente de actividades legales, sino de operaciones ilícitas. Ocurre que es fácil transferir este dinero de manera opaca, escapando a los controles de las autoridades y de la Administración.

Control de las grandes sumas de dinero en efectivo

Por ello, tratando de evitar que el dinero procedente de actividades ilegales entre en el circuito legal, la Unión Europea ha aprobado en marcha un reglamento conocido como cash control. Así pues, entre las medidas más destacadas cabe señalar la obligación de declarar cualquier suma de dinero en efectivo superior a los 10.000 euros que vaya a entrar o salir de territorio comunitario.

Con la llegada del Cash Control, se reforzarán los controles sobre la circulación de los flujos de efectivo. Y es que el control de la circulación de dinero en efectivo permite una lucha más eficaz contra las actividades delictivas. Son muchas las organizaciones criminales que recurren al uso de efectivo para no dejar rastro.

Pero, ¿por qué se ha establecido en 10.000 euros el límite para las sumas de dinero que deben ser declaradas a las autoridades aduaneras? Pues bien, este límite es lo suficientemente elevado como para no convertir el procedimiento en una tediosa traba burocrática, por lo que la mayor parte de los viajeros corrientes no tendrán la obligación de formalizar este trámite.

La Unión Europea se ha tomado en serio este asunto y ha establecido importantes sanciones para quienes no cumplan con la obligación de declarar las correspondientes sumas de dinero. Estas sanciones oscilan entre un mínimo de 330 euros y un máximo del doble de la cantidad no declarada en países como España.

Ahora bien, el efectivo no es el único método utilizado por los delincuentes, pues también recurren a otros activos líquidos. Todo ello ha llevado a incluir el oro y los diamantes en el nuevo reglamento del Cash Control. Incluso existe la figura del “efectivo no acompañado” para vigilar los envíos postales.

Como quienes operan en el mundo de la delincuencia encuentran lagunas y diversas formas de ocultar el rastro de sus finanzas, el reglamento facilita cambios en lo que se refiere a la propia definición de “efectivo”. Para ello, existe la posibilidad de llevar a cabo una actualización del reglamento cada 3 años.

Próximos desafíos: el fórum shopping y la Unidad de Inteligencia Financiera

Desafortunadamente, las autoridades europeas han dejado olvidada una cuestión importante: el llamado “fórum shopping”. Recordemos que por “fórum shopping” se entiende la posibilidad de que el poseedor del montante en efectivo elija el tribunal o la legislación que más le convengan a sus intereses.

Un aspecto fundamental a la hora de implementar el cash control va a ser la coordinación de la información entre los estados miembros de la Unión Europea. Esto significa que será imprescindible un acceso rápido a la información necesaria por parte de las autoridades encargadas de la lucha contra el blanqueo de capitales. Para tal cometido se dispondrán de bases de datos interconectadas que permitan acceder únicamente a la información relacionada con la investigación y control de flujos de efectivo.

Dentro del nuevo reglamento destaca la denominada Unidad de Inteligencia Financiera, que podría aportar una valiosísima contribución a nivel europeo en lo que a delitos financieros se refiere.