La entrada en el sector del transporte privado de empresas internacionales como Uber y Cabify ha supuesto un importante reto para los servicios tradicionales de taxi. Tanto Uber como Cabify se sirven de aplicaciones móviles que ponen en contacto directo a los conductores con los clientes. A continuación analizamos como operan estas empresas, sus ventajas y desventajas con respecto a los taxis tradicionales.

En el mundo globalizado en que vivimos, la economía colaborativa y las tecnologías han llegado para quedarse. En muchos países, los servicios de transporte con conductor estaban exclusivamente en manos del taxi. Sin embargo, en muchos países, con la entrada de compañías internacionales como Uber y Cabify podría decirse que se ha liberalizado el sector.

Dos empresas que han revolucionado el transporte privado

En 2009 fue creada la empresa Uber en Estados Unidos, con sede en San Francisco. Esta compañía garantiza la recogida de pasajeros en multitud de ciudades de todo el mundo. Frente a Uber encontramos la compañía española, Cabify, una Sociedad Limitada constituida en España en el año 2011. Cabify opera de una manera muy similar a Uber y también ofrece servicios de transporte con conductor.

Cuando un cliente quiere hacer uso de los servicios de transporte de Uber o Cabify, basta con que se ponga en contacto con el conductor a través de una aplicación móvil. Esta aplicación le permitirá conocer la posición exacta en la que se encuentra el coche que ha solicitado. Para poder hacer uso de estos servicios es necesario estar registrado y los trayectos que hagamos con Uber y Cabify quedarán archivados.

Por otra parte, existe un precio mínimo ya establecido, que suele ser superior al de los taxis. El importe total del trayecto dependerá del trayecto que vaya a requerir el pasajero.

Si se necesita disponer de un transporte con conductor lo antes posible, la mejor opción es coger un taxi en la calle o llamar por teléfono. Esta es una de las principales ventajas del taxi tradicional sobre los coches de Uber y Cabify. Otro aspecto a valorar será el recorrido. Dependiendo del tipo de trayecto compensará optar por el taxi o por los servicios de Uber y Cabify.

Una de las soluciones que han traido Uber y Cabify es la seguridad del transporte en ciudades con delincuencia. En grandes urbes (especialmente en Latinoamérica) se recomienda llamar al taxi por teléfono en lugar de cogerlo en la calle para evitar secuestros express y extorsiones conocidas como el paseo millonario. Frente a estas opciones, Uber y Cabify representan una alternativa más segura. La principal ventaja de estas dos compañías de transporte privado es que los conductores están registrados e identificados con documentos originales, hay placas identificativas del vehículo, conocemos los datos del conductor, disponemos de su fotografía y el trayecto queda registrado en internet, es decir, queda registrado quién nos ha recogido, con qué vehículo, a qué hora, en dónde y hacia dónde nos dirigía. Además, al utilizar los servicios de Uber y Cabify, será posible un seguimiento del vehículo por GPS, lo que reducirá considerablemente las posibilidades de sufrir un secuestro o una extorsión.

Finalmente encontramos que los coches particulares de empresas como Uber y Cabify pueden ofrecer más servicios al pasajero, es decir, están mejor equipados. Muchos vehículos cuentan con WIFI y sus conductores tienen el detalle de ofrecer bebidas y caramelos.

Uber y Cabify en cifras

En junio del presente año se supo que los ingresos de Uber mejoraron hasta alcanzar los 3.400 millones de dólares (dato del primer cuatrimestre), lo que permitió a la compañía reducir sus pérdidas hasta la cifra de 708 millones de dólares. Por ello, pude decirse que 2017 está siendo un año positivo para Uber. Actualmente se realizan mediante Uber más de 3.000.000 de trayectos al día en el mundo.

En cuanto a su liquidez, Uber cuenta con unos 7.200 millones en efectivo, cantidad que le permite hacer frente a sus pagos más inmediatos. A todo ello hay que añadir que la empresa actualmente está valorada en 69.000 millones de dólares. Uno de los retos económicos a los que se enfrenta Uber es su posible salida a bolsa.

En cuanto a Cabify, podría decirse que acumula unas pérdidas de 3,2 millones de euros desde el inicio de su andadura en 2011. La empresa española no cuenta con el tamaño y la expansión de Uber, prueba de ello es que la compañía resultó valorada en 320 millones de euros en el año 2016.

A día de hoy, Cabify cuenta con una plantilla de unos 400 trabajadores y no solo opera en España, sino que también desarrolla su actividad en Portugal y países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay.