La recuperación económica española sigue su curso. Sin embargo, para los jóvenes españoles es cada vez más difícil independizarse. El precio medio del alquiler en España sigue subiendo y los sueldos son cada vez más precarios.

Las familias españolas aún no han logrado conseguir los niveles de ingresos de antes de la crisis. Según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las familias españolas disponían en 2016 de una media de 18.137 euros por unidad de consumo (con alquiler incluido), lo que supone un 2,9% más que en 2015 pero un 1% menos de los registros de 2008, en comienzos de la crisis.

El caso es aún peor cuando se trata de la población joven en España.

La formación y la predisposición de la población joven en España actualmente es muy superior a la que había antiguamente, por los años 80 o 90, sin embargo, las ofertas de empleo –desde que estalló la crisis– son cada vez más precarias y la situación para el empleado joven es cada vez más insostenible. Esto además, está afectando directamente a las tasas de natalidad y emancipación de los jóvenes españoles, ya que con los ingresos medios mensuales, la posibilidad de formar una familia o independizarse es cada vez una opción más descartada e inviable.

Independizarse en España es cada vez más difícil

Según un reciente estudio del INE, el alquiler de la vivienda para un joven español representa un 67% en sus ingresos mensuales, una cifra bastante alta ya que estamos hablando de que ¾ partes del ingreso mensual medio de los jóvenes en España, se esfuman solamente con el pago del alquiler de una vivienda.

Incluso hubo economistas que apostaban por la adquisición de un inmueble frente al arrendamiento, ya que con los incentivos y los tipos tan bajos que presenta el BCE, resulta más rentable y cómodo –para el ciudadano joven– pagar una hipoteca que un alquiler.

Si miramos la evolución del precio del alquiler de una vivienda en España, podemos observar como está sumido en una continua tendencia alcista.

En Octubre de 2016, el precio medio del alquiler estaba situado en los 848 €, a marzo de 2017, en tan solo 5 meses, el precio está en 877 €, lo que refleja una subida del 3’4% en tan solo un año.

Es por ello que el 80% de los jóvenes españoles por debajo de los 30 años, todavía viva en casa de sus padres y del 20% de los que se independizan, el 84% tiene que compartir gastos, ya que no puede hacer frente al pago de un alquiler en su totalidad.

Los ingresos y el desempleo en la población joven española

En la población joven española, el trabajo ya no es una garantía para la adquisición de una vivienda o la emancipación por medio de un alquiler.

Según un informe del Consejo de la juventud en España, el 36,4% de los jóvenes entre 16 y 29 años se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, tasa que alcanza al 56,8% de quienes están en paro pero también al 25,1% de los que están trabajando. “Hay pobreza laboral. El trabajo ya no es una garantía de supervivencia en la transición a la vida adulta”, explicaba Víctor Reloba, responsable del área socioeconómica del CJE durante la presentación de los datos.

En los ciudadanos españoles entre 30 y 34 años de edad, la tasa de pobreza se sitúa en un 30,1%, convirtiéndose en un 62,5% entre los que están en paro y al 27,7% de los que están empleados. No obstante, el 64,1% de la población menor de 30 años no percibe salario alguno y en el 18,1% de los hogares en que viven no hay ninguna persona con empleo.

Entre los jóvenes empleados no podemos olvidarnos de la precariedad del empleo. El 27,6% de los ocupados menores de 30 años tienen jornadas laborales inferiores a 35 horas semanales, un empleo parcial que afecta aun más si se trata de la mujer, con un 24,3% subocupadas. Además, el 93,3% de los contratos que se hicieron a menores de 29 años en el primer semestre del año pasado eran contratos de trabajo temporales o de formación en concepto de becas.

El joven español lo tiene cada vez más difícil y no debemos olvidar que todo adulto, antes fue joven.