Big Data, el tsunami de datos en internet que no es posible procesar mediante software tradicionales. Es el concepto de moda en la transformación digital y su análisis, está alterando nuestros hábitos de vida personales y profesionales. ¿Cómo afecta a nuestras vidas?

Más de 22 millones de españoles se conectaron a internet todos los días durante 2016 según un informe de Telefónica.

Damos un me gusta en Facebook a una noticia o una página de moda, expresamos nuestro estado con emoticonos, subimos una foto a Instagram de nuestra comida, salimos a correr con un reloj que nos da las pulsaciones de nuestro corazón, utilizamos Google maps para desplazarnos por la ciudad… Todas estas acciones diarias, generan millones de datos sobre nuestras vidas, nuestros intereses y comportamientos. Esta información es conocida como el “Big Data”; El petróleo del siglo XXI. Google, Apple, Amazon, Facebook… están presentes en nuestro día a día y les damos todo tipo de información; Son los nuevos amos del mundo, las compañías más importantes. Estos son los trabajos que desaparecerán con el Big Data.

¿Qué es el Big Data?

Es un concepto inglés que se traduce cómo “datos masivos”. Hace referencia a conjuntos de datos tan grandes que no se pueden procesar mediante aplicaciones tradicionales y a los procedimientos usados para encontrar patrones repetitivos dentro de esos datos. Los 3 conceptos básicos en los que se basa el Big Data son:

  • Generación de gran volumen de datos
  • A gran velocidad
  • Gran velocidad de actuación

¿Cómo generamos datos?

Vivimos en un mundo hiperconectado al móvil y a internet donde cualquier acción queda registrada, y ese rastro es seguido por entes a las que les interesa esa información. Se generan cantidades ingentes de datos, la clave está en estructurar esa información, organizarla y extraer los indicadores que nos interesan para elaborar tendencias, predicciones, segmentos de población y mucho más.

Algunos ejemplos de cómo generamos información utilizada para el Big Data:

  • Cada vez que navegamos por una web, estamos reflejando nuestro comportamiento como usuario a través de; La velocidad con la que miramos la página, los lugares donde hacemos click, lo que nos interesa, hacia qué página nos dirigimos cuando salimos de esa web, cómo aterrizamos en esa web… La analítica web es una disciplina muy valiosa en este sentido.
  • Monitorear las redes sociales; A qué publicaciones damos me gusta, cuáles compartimos, a quién seguimos, quiénes son nuestros amigos, cuándo estamos activos en las redes, desde dónde nos conectamos, qué buscamos…
  • Cada vez que se realiza una búsqueda en Google u otro buscador; qué palabras utilizas, a qué enlaces haces click, desde dónde accedes…
  • A través de múltiples sensores en dispositivos móviles (smartphones, smartwach…), industriales, GPS, aparatos biomédicos…
  • Registros de facturación, de llamadas, correos electrónicos, informes…

La mayoría de nuestra información personal que está en internet, está en venta. Nuestra huella digital genera un perfil como usuario con nuestros gustos, intereses, miedos, afinidad política, orientación sexual, ubicación etc. De este modo, cada perfil se puede agrupar en segmentos de población que son muy útiles para compañías publicitarias o para realizar análisis de mercado, ya que se pueden comprar listas de cualquier tipo.

¿Cómo hemos llegado a ceder toda esta información a estas compañías gratis?

Esta es la palabra clave: GRATIS. Cuando usamos Google, Facebook, aplicaciones móviles o juegos de manera gratuita, es porque nosotros mismos somos la contraprestación. Nuestros datos, que conforman el Big Data, son el pago a cambio de su uso. Un uso que se ha convertido en imprescindible. No parece que vayamos a dejar de navegar en Google, usar Facebook o comprar un Smartphone, por lo que esta gran matriz de datos, seguirá creciendo.

¿Cómo está influyendo el Big Data en nuestras vidas?

¿Alguna vez te has preguntado por qué aparecen anuncios relacionados con tus gustos o intereses en este momento cuando navegas por internet?

Todos los datos que generamos, se pueden utilizar para realizar campañas de marketing a segmentos de usuarios que interesan a la marca o que presentan cierto comportamiento en internet.

Es una de las grandes ventajas para el ecommerce o las empresas de telecomunicaciones que les ayuda a personalizar la oferta a cada usuario; Desde ofrecer precios dinámicos en función de las visitas a un producto, hasta adaptar los contratos según el tipo de cliente y su comportamiento. Por lo que nuestros hábitos de consumo, se ven afectados.

Antes se ponía un anuncio, que lo podía ver cualquiera, y se esperaba a que llegasen los clientes interesados. El ratio de conversión entre quienes veían el anuncio y los que accedían a comprar, era muy bajo. Para aumentar la conversión, es preciso acertar con el público objetivo, conocerle bien y elaborar anuncios personalizados. Por este motivo, es de vital importancia mostrar el anuncio de nuestra marca a los usuarios que tienen interés en ella o en este tipo de servicios/productos. Este segmento de población se genera con el Big Data. Elaborar campañas específicas para ellos con resultados mucho más exitosos. Esto es lo que se conoce como remarketing.

Incluso para la banca y las inversiones pulir esta información es vital para controlar riesgos. Existen multitud de software que utiliza el Big Data y la algoritmia para predecir cambios en los mercados que ayudan a sus clientes a optimizar las inversiones.

Pero la finalidad del uso del Big Data es muy variopinta. Desde la biotecnología, medicina para predecir enfermedades o comparación de historiales clínicos, meteorología, persecución de actividades criminales… O por ejemplo, los partidos políticos lo utilizan para identificar a sus votantes, sus preocupaciones e intereses y realizar estrategias para captar votos.

Aquí podemos ver otros 11 ejemplos sorprendentes de la influencia del Big Data en nuestras vidas.

La cara B del Big Data es la privacidad. ¿Dónde queda la intimidad de nuestros datos? ¿Se puede mercadear con todo tipo de información? Será necesaria una regulación a medida que esto vaya avanzando y evitar fines perversos.

La información es poder, si sabes cómo utilizarla. Todas las grandes empresas tienen grandes cantidades de información, pero no saben qué hacer con ellas.

Sólo 1 de cada 3 empresas utilizan herramientas de análisis de datos y business intelligence.

El gran reto de las empresas no es producir datos sino saber gestionarlos con el fin de optimizar su productividad y estrategia. Los que ya lo han hecho, están dominando la sociedad. ¿Hasta dónde llegaremos?  Sólo el ingenio, el talento y la creatividad, pondrá límites a este nuevo sistema de ver y analizar el mundo.