Crowdfunding

Si tienes un negocio en mente, sólido y original, pero careces de recursos económicos, no te preocupes si los bancos no te prestan dinero. Las nuevas tecnologías nos ofrecen esta alternativa a la banca tradicional, que cada vez tiene más adeptos.

El crowdfunding es un modo de financiación en el que un conjunto de personas interesadas en un mismo negocio -ya sea cultural, tecnológico, deportivo, de ocio…- brindan los recursos económicos necesarios para que éste pueda llevarse a cabo. El modelo define, por tanto, una alternativa a la banca tradicional con la que los emprendedores, en lugar de acudir a las entidades financieras para impulsar su idea empresarial, se apoyan en el capital de una audiencia atraída por el planteamiento de negocio sugerido previamente.

Este modelo de financiación alternativa pide al público en general dinero a cambio de una serie de recompensas, dependiendo éstas de la cantidad donada que se aporte. Así, a través de Internet y las redes sociales, los nuevos empresarios lanzan su primer llamamiento -aprovechándose de la inmediata difusión y conexión directa que suponen las tecnologías actuales- a todo tipo de usuario que quiera ofrecer su aportación.

La principal ventaja de esta metodología económica se basa en el poder de convicción que se tenga para captar la atención de los posibles interesados, mediante vídeos, imágenes, conferencias, anuncios… Y, evidentemente, a medida que aumenta el público, mayor es la cantidad de dinero para iniciar el proyecto. De ahí la importancia de potenciar al máximo la publicidad de nuestra empresa mediante foros, blogs, periódicos, radios… destacando, principalmente, para qué queremos el capital y qué beneficios se pueden obtener con el nuevo negocio.

Se trata de un proceso de “efecto dominó”. Es decir, las personas que nos ayudan en un principio se convierten en nuestros consumidores y clientes en la práctica, quienes, a su vez, difundirán el proyecto al que se han sumado; de hecho, si lo que deseamos es conseguir dinero para abrir una tienda de accesorios, bien podemos ofrecer de manera gratuita ciertos productos o establecer descuentos determinados a todos aquellos que nos dejaron en su momento el capital que necesitábamos. Esa será su recompensa ya que, con el resto de las ventas, podremos ir sacando a flote el negocio que comenzamos.

crowfundingOtro punto a favor del crowdfunding es que, si a pesar de todo nuestro esfuerzo, las cifras salen negativas, no perdemos dinero -este tipo de plataformas no cobran ni al emprendedor ni a las personas que hayan aportado dinero- sino que, por el contrario, ganamos en experiencia y conocimiento para intentar volver a empezar con lo que teníamos en mente. Aunque en este caso, si es que hablamos de fracaso, podemos echar un vistazo a campañas similares ajenas para saber qué factores concretos han propiciado su éxito y en qué nos hemos equivocado nosotros.

No obstante, el lado más complicado de esta herramienta financiera es que la idea que planteemos tiene que ser especialmente sólida, original, creativa e innovadora ya que debe atraer -desde el primer momento sería lo ideal- a todo un público objetivo. Por tanto, si seguimos ilusionados con aquellos accesorios -nuestra meta de negocio- estos deben valer realmente la pena, ser diferentes de los demás, interesantes y, en definitiva, plenamente convincentes. Además, si conseguimos nuestro propósito, si logramos un comercio al alza, hay que tener en cuenta que las empresas de crowdfunding se suelen quedar entre un 5% y un 9% del total recaudado.

El hecho de que nuestro proyecto tenga éxito está estrechamente relacionado con la elección de la plataforma de financiación más adecuada porque no todas son iguales. Existen muchas empresas encargadas de facilitar el crowfunding, podemos destacar las siguientes:

Kickstarter (especializada en proyectos creativos) e Indiegogo (admite causas sociales y personales) no son españolas, pero son las más potentes del mundo. Mientras, en nuestro país, Verkami (que ocupa el primer puesto) y Lanzanos (con la que se puede recaudar en el mundo offline) son por el momento las más relevantes ya que Ulule, quizá la más fuerte de Europa, se ha instalado en la geografía nacional. Goteo, también con fines sociales, cierra la breve lista.

El siguiente paso es darse de alta en la plataforma de crowdfunding más propicia para nuestro proyecto, enviar la documentación, señalar los días que queremos que esté expuesto a la financiación y ofrecer las recompensas.