La deuda (pública y privada) española en manos del Banco Central Europeo (BCE) se eleva a más de 240.000 millones de euros, casi un 20% del PIB español. Lo que supone que la financiación de la economía española sigue dependiendo de la política monetaria de europea, y esta dependencia, continúa aumentando.

Desde que en marzo de 2015 el BCE pusiera en marcha el plan de estímulos, emitiendo deuda y comprándola posteriormente en el mercado de valores, la economía se está reactivando y ha convertido al BCE en el principal acreedor del Estado español con el 16,33% de los pasivos a cierre de 2016. De no ser así, con estos niveles de deuda, la prima de riesgos estaría en niveles muy altos y peligrosos.

Las entidades financieras, aseguradoras… están obligadas a mantener en sus activos un porcentaje de valores seguros como es la deuda pública. Con este sistema de estímulos, se consigue aumentar la presión para que compren deuda a tipos de interés que no les son rentables. Y es que cuando los tipos de interés se acercan al cero, son necesarias este tipo de políticas, afirma Mario Dragui (presidente del BCE).

Política monetaria expansiva y crecimiento económico

La causa principal del incremento de la deuda española en manos del BCE reside en el aumento de las inyecciones de liquidez a la banca. Como dato, se han incrementado un 25% en el último mes de marzo respecto al año anterior. Este hecho permite aumentar los créditos a hogares y empresas y en condiciones más ventajosas, lo que ha ocasionado que el endeudamiento de los españoles aumente y estimule el crecimiento económico.

Entre 2014 y 2016 el PIB se ha incrementado en un 2,6% de media, un dato superior al resto de economías de la UE (Unión Europea), pero la deuda pública ha continuado creciendo, situándose cerca del 100% del PIB. En estos niveles, resulta complicado controlarlo y llegar a reducirlo, como está ocurriendo en otras economías como Italia, Portugal, Bélgica o incluso, Francia.

Estas políticas monetarias expansivas por parte del BCE, se mantendrán al menos hasta diciembre de 2017, por lo que cabe esperar que la deuda continúe incrementándose y la reactivación de la economía siga por la misma senda.

Sin embargo, pronto llegará el momento de retirar estas medidas que se tomaron ante la crisis de tipos de interés a cero, barra libre de liquidez, compra de activos… y ¿por dónde comenzará el BCE? ¿Serán capaces las economías europeas de mantener el crecimiento?