Como hemos podido observar en los últimos meses, la economía portuguesa está pasando por un momento de máximo esplendor para su economía. La economía portuguesa continua su crecimiento, llegando a ser este su tercer trimestre consecutivo en el que la economía continua su crecimiento. Las cifras de desempleo del país también muestran como la recuperación de Portugal es cada vez mas real, reduciéndose así hasta mínimos pre crisis.

Al parecer, Portugal parece que continua con la senda de la recuperación, y así lo manifiestan sus indicadores de desempleo, los cuales se han reducido a mínimos que no se alcanzaban desde 2004. Estos datos muestran claras evidencias de la buena gestión que está haciendo Portugal de su economía que, no solo se está recuperando, si no que también se han ido reduciendo las cifras de desempleo del país.

Claramente, la economía Lusa está viviendo una de sus mejores rachas en materia económica. Su acelerada recuperación económica, la cual lleva creciendo durante tres trimestres consecutivos con cifras superiores al 2,5% interanual, junto a sus cifras de desempleo, que se han reducido a niveles pre crisis han sido la gran sorpresa de la Eurozona, que ve como los lusos han presentado, por primera vez desde 2006, cifras de desempleo inferiores a la media de desempleo de la Eurozona.

Según las últimas cifras que ha presentado el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo en Portugal se ha ido reduciendo, desde el 17’3% que presentaba en el peor momento de la gran depresión económica, hasta el 8,2% que se encuentra actualmente, un decremento en el desempleo bastante notable y que los portugueses no veían desde 2006.

La economía portuguesa está viviendo una etapa de recuperación económica que, apoyada con la creación de empleo, está mejorando notablemente la situación del país. Es cierto que todo no está hecho, aún queda por hacer y sobre todo se tiene que conseguir que este crecimiento sea estable y prolongado en el largo plazo, y lo que es más importante aún, reducir su deuda pública, la cual se encuentra por encima del 130% del PIB, unas cifras muy superiores a la media de la Zona Euro.

Si todo sigue como actualmente, se estima que el país Luso cierre este año superando el PIB per Capita Real del año 2007, año en el que se produjo la gran depresión.

El mercado laboral en cifras

El crecimiento económico de Portugal es cada vez más real y longevo. Y con el, podemos observar como está afectando muy satisfactoriamente al mercado laboral, que ha sufrido un notable decremento en la tasa de desempleo, alcanzando unas cifras no vistas desde el año 2006, un año antes de que se produjese la crisis financiera.

Por primera vez desde antes de la crisis, la tasa de empleo en Portugal ha superado a la media de la Eurozona (66%) llegando a alcanzar el 68,5% de población activa. Esta tasa de empleo refleja una clara recuperación en el mercado laboral luso, el cual presenta unas cifras positivas muy distantes de los países de la periferia de Europa.

Según los datos publicados por el INE, en noviembre del año pasado, el desempleo en Portugal se situó en el 8,2%, dos décimas menos que en el mes anterior y alcanzando su mínimo desde noviembre de 2004. Según los datos provisionales que publicaba el INE, el número de desempleados en Portugal en el mes de noviembre era de 424.200, 10.800 desempleados menos que en el mes anterior.

La población empleada en Portugal se vio aumentada en 4.745.100 personas empleadas, 14.400 personas más que en octubre, situando la tasa de desempleo en el 61%.

Si observamos la tasa de desempleo juvenil, la cual comprende a las personas empleadas que poseen entre 15 y 24 años, en el mes de noviembre se sitiaba en el 23,6%, mientras que en el mes de octubre se encontraba en el 24,6%. Las cifras también reflejaron un decremento en la tasa de desempleo adulta, la cual fue del 7% para las edades comprendidas entre los 25 y los 74 años.

Por último, si observamos las cifras de desempleo por sexos, la tasa de desempleo en el caso de los hombres se situó en el 7,9%, mientras que la de las mujeres se situó en el 8,7%.

Obviamente, estas cifras muestran una clara recuperación en el empleo, pero detrás de esto siempre habría que observar la calidad del mismo y los salarios que se perciben, ya que una recuperación en el empleo, no quiere decir que el empleo que se esté creando sea un empleo de calidad. Podemos observar como en el caso de España, el empleo se ha ido recuperando y se han ido creando mas puestos de empleo, pero de menor calidad que los ya existentes y con salarios inferiores.

Pese a esto, según las cifras que presenta Eurostat, los salarios en Portugal se encuentran por encima de la media de la Zona Euro y al parecer, pretenden continuar con la subida de los mismos durante los próximos años.

Unas previsiones muy optimistas

Pese a las claras muestras de que la economía portuguesa está pasando por uno de sus mejores momentos, los Lusos siguen teniendo cuentas pendientes con su economía. La deuda en Portugal se sitúa en un 130% sobre el PIB, una cifra que dista mucho de la media del conjunto de países que conforman la Eurozona.

Con la recuperación de su economía y su mercado laboral, el próximo reto que tiene que afrontar Portugal es la reducción de su deuda, la cual tiene que comenzar a reducirse pronto si quiere continuar por el sendero de la recuperación.

Respecto al déficit de Portugal, el Consejo de Finanzas Públicas (CFP), que es el organismo público encargado de evaluar la política presupuestaria del país, ha declarado que el déficit del país de 2017 será inferior al 1,4% del PIB.

El CFP apuesta por una reducción bastante considerable en el déficit y ha adelantado que con las información económica que ha presentado el país en el último trimestre del año, se podría anticipar esa reducción en el déficit.

Ya en 2016, Portugal cerró sus cuentas anuales con un déficit del 2%, el déficit mas bajo desde 1974. Este año los lusos pretenden superarse en todos los ámbitos de su economía, con lo que han visto viable la reducción del déficit al 1,4%.

Estas previsiones todavía no son definitivas, ya que no están exentas de los cambios que pueda sufrir su economía o del cálculo del impacto de la recapitalización de la Caixa Geral de Despósitos (CGD), la cual se ha excluido para calcular estas previsiones. Aun así el Gobierno ha querido destacar que las administraciones cerrarán el año con un déficit inferior al 1,4% (1,3%) y que, del mismo modo, también lo hará el déficit nacional.