La inversión extranjera en China se ha incrementado notablemente, alcanzando los 70.360 millones de Yuanes en el mes de septiembre, lo que equivaldría a unos 10.700 millones de dólares o, 9.060 millones de euros. Este ascensos supone un incremento del 17,3% respecto a septiembre de 2016.

China posee la combinación perfecta de los elementos necesarios para atraer la inversión extranjera directa. Probablemente haya mercados más rentables y con una mano de obra mas barata, pero no existe multinacional extranjera en el mercado que se precie y no disponga de operaciones en el país asiático.

Según el Ministerio de Comercio de China, la inversión extranjera en China ha estado creciendo a ritmos muy superiores este 2017, llegando a alcanzar su punto álgido en septiembre de este año, donde llegó a alcanzar los 10.700 millones de yuanes, una variación del 17,3% respecto a las cifras presentadas en septiembre del año pasado.

Este aumento supone para el comercio chino una fuerte aceleración de 8,2 puntos porcentuales con respecto al ritmo registrado en el mes de agosto, cuando el ascenso interanual fue del 9,1%. Unas cifras que reflejan el gran crecimiento que está experimentando China este año.

Como muchos conocen, China es la segunda economía del mundo, una economía enorme, que pese a su desigualdad, posee en un gran poder en la economía mundial, con opciones a situarse como la primera del mundo y destronar a los EEUU del puesto que han ocupado durante muchos años.

En el acumulado de enero a septiembre, la inversión foránea en china ascendió a los 93.000 millones de dólares (79.000 millones de euros), un incremento interanual del 1,6% y que revierte las cifras registradas en los meses enero-agosto, donde se registraron descensos del 0,2% respecto al mismo periodo del año anterior.

Además, las autoridades chinas también publicaron esta semana los datos del comercio exterior de septiembre y de los nueve primeros meses del año, los cuales registraron que los intercambios de China con su principales socios ascendieron a los 3,97 billones de dólares (2,59 billones de euros), unas cifras que reflejan el gran poder del dragón asiático en la economía mundial.

Unas políticas abiertas al comercio y la inversión extranjera

Con las cifras que se han recogido en este último año, uno de los portavoces del Gobierno chino se ha manifestado en el Congreso Nacional para resaltar el buen funcionamiento de las políticas de apertura a la inversión extranjera aplicadas por el gobierno, con lo que añadió que ante estas abultadas cifras, las políticas no presentarán ningún cambio y continuarán en el mismo rumbo en el que se mantienen.

Según el Informe sobre las inversiones mundiales de 2017, publicado por la CNUCYD, China fue el tercero lugar como receptor de flujos de IED, sobrepasada por Estados Unidos y Reino Unido. El país figura en la segunda posición en la clasificación de las economías más atractivas para las empresas multinacionales en 2016-2018 (detrás Estados Unidos).

El subdirector del departamento de propaganda del Partido Comunista de China, Tuo Zhen, anunció que China tampoco presentará ningún cambio en la protección de los derechos e intereses legítimos de las compañías financiadas por países extranjeros, además de resaltar el compromiso del país asiático de proporcionar mejores servicios para la inversión y las operaciones de las empresas de todas las naciones como medidas de estímulo, ya que según Zhen, “la reforma y la apertura de China están en un nuevo punto de partida y debemos continuar así”.

Además, añadió que “se ampliará el acceso al mercado y se promoverá una nueva ronda de apertura de alta calidad, con el objetico de lograr un Win-Win y el desarrollo común.

Las políticas de estímulo aplicadas por el gobierno chino y la apertura al mercado internacional está beneficiando al país asiático, que ve como su economía no para de crecer por meses. Por ello, el portavoz señaló que “la apertura de China se está expandiendo en amplitud y profundidad”, destacando el liderazgo del país en la utilización de la inversión extranjera, la inversión en el exterior y el comercio de bienes y servicios a nivel mundial.

Zhen concluyó diciendo que “un marco de apertura de dos vías con mayor profundidad y mayor calidad está cogiendo forma”. Algo muy real si observamos las cifras económicas que presenta China.

Un país en continua expansión que ve cada vez más real la posibilidad de convertirse en la primera economía del mundo.