big data

Para Francisco González, presidente del BBVA, el sector financiero está asistiendo al despegue de los datos masivos, del Internet de las cosas y de la inteligencia artificial. Una competición en la que no se ve la línea de meta.

La estrategia tecnológica abordada por BBVA proporciona no sólo una mayor rentabilidad por el abaratamiento de los costes y el poder llegar a nuevos clientes situados en enclaves geográficos muy dispersos, sino que facilita la oferta de nuevos productos financieros. “Los bancos deben convertirse en organizaciones impulsadas por los datos y ofrecer una banca basada en el conocimiento: nuevos productos y servicios basados en la información y adaptados a las necesidades de cada cliente”, ha explicado González en la Strategy Research Conference de la Harvard Business School.

Para la entidad bancaria, la digitalización ha dinamizado su negocio angular: las compras financiadas por tarjetas a través del móvil en Estados Unidos se duplicaron en un periodo de seis meses y en la actualidad ya suponen el 50% de las operaciones financiadas que se llevan a cabo. En el caso de Chile, “hasta hace poco tiempo, la financiación al consumo que se realizaba a través de las nuevas tecnologías apenas estaba entre el 1% y el 3% del total; en la actualidad ya suponen el 20%”.

Junto a esto, “la entidad bancaria no sólo proporciona información a sus clientes sobre sus ingresos y gastos en tiempo real -con lo que puede advertir de los posibles excesos en estos últimos- sino que espera en un muy corto periodo ofrecer a sus usuarios una previsión sobre sus finanzas correspondientes al mes siguiente para que puedan planificarlas”, afirma el analista Salvador Arancibia.

BBVA está en un proceso de transformación digital

Con el objeto de potenciar la estrategia digital que se ha propuesto, BBVA se plantea seguir adquiriendo empresas especializadas en aspectos determinados de la tecnología. Bajo esta perspectiva, la entidad compró la compañía Simple, dedicada exclusivamente a la transaccionalidad digital; igualmente, el banco se ha hecho con los mandos de otra empresa enfocada en diseño porque entiende que “hay que invertir en el conocimiento y el uso de la información de que disponemos”.

Además, la entidad ha creado la organización BBVA Data & Analytics, de la que González explica que “nuestros equipos de Big Data en España y Estados Unidos están ya trabajando en áreas como analítica de clientes, procesos, riesgo y fraude y nuevos productos digitales”.

En este punto se abre el siguiente interrogante, ¿BBVA va a seguir comprando empresas consideradas como tradicionales, pertenecientes al sector bancario? Aquí es importante recordar que la financiera tiene pendiente la integración de Catalunya Banc, que se añade a la que el grupo llevó a cabo anteriormente con Unnim; del mismo modo, BBVA pretende formalizar la adquisición del 40% del turco Garanti, antes de alcanzar su totalidad.

En cuanto a los mercados donde la entidad española se posiciona de modo relevante -México, Colombia, Perú…-, la misma comenta que puede haber más adquisiciones porque los países todavía no están excesivamente bancarizados aunque también confía en tener sólidas expectativas mediante la banca interactiva.

Por el contrario, en lo que el banco define como mercados maduros -Europa occidental y Estados Unidos-, afirma que es más complicado plantearse operaciones corporativas significativas y que su trayectoria se basará en la introducción de los modelos de banca digital que se están desarrollando.