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Desde que en 2008 estallara la crisis financiera en España, los españoles han sufrido un duro un golpe económico. En innumerables medios de comunicación se habla sobre las acciones que el gobierno de turno y posterior han tomado. Pero las que vamos a destacar aquí, son las medidas que han tomado los ciudadanos para salir de su propia crisis. La economía familiar.

Pensemos por un momento en una situación en donde la pérdida de empleo en la empresa privada es una probabilidad cercana. Donde la administración pública no contrata. Los salarios merman, y los pocos ahorros que duermen en un depósito financiero, se sobresaltan intranquilos ante la incertidumbre bancaria.

Imagínense en una nación en donde la población pasiva aumenta y envejece con promedios de edad más alto. Un país en donde aumenta el paro,  disminuye el número de contribuyentes, la demanda no asume el exceso de oferta y muchas empresas van a la quiebra dejando más paro e impagados para el sector financiero. Mientras las arcas estatales se van vaciando, los jubilados se preguntan si cobrarán la próxima pensión.

Los ciudadanos no tienen más remedio que buscar alternativas propias. El papá Estado ya no protege igual es la hora de salir del nido. Si no hay trabajo por cuenta ajena, pues inventamos trabajo por cuenta propia y si no hay mercado aquí, lo habrá más allá de nuestras fronteras. Es la hora de cambiar la balanza comercial y exportar. Después de estudiar y darte cuenta que el título universitario no te garantiza el futuro, debemos reciclarnos. Volver a la formación permanente. Dedicar tiempo a la formación más práctica o demandada. Es tiempo de renegociar nuestras deudas hipotecarias o crediticias.

Es el momento de regatear adecuadamente con todo tipo de proveedores habituales, como la empresa de telefonía móvil, la aseguradora, el suministrador de energía. Se torna imprescindible comparar precios y datos de diferentes tipos. ¿Dónde se encuentra la gasolinera más barata y cercana al domicilio? Conviene analizar los gastos y detectar aquellos que sean superfluos y prescindibles. O en su caso, buscar opciones imaginativas para ahorrar, como compartir vehículo para ir al trabajo, o hacer turnos entre los padres para recoger a los niños del colegio.

Las crisis nos enseñan mucho, aunque a costa de las marcas de fuego que dejan impregnadas lamentablemente en muchos hogares. Quizá las decisiones adoptadas por las economías domésticas en situaciones complicadas, nos puedan servir de análisis sociológico y económico, que contribuyan a mejorar la ciencia económica.

  “El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta. Esperando, el nudo se deshace y la fruta madura”. Federico García Lorca  (1898-1936) Escritor español

Los sueños de riqueza y la dura realidad han chocado más de una vez en la historia cotidiana del ser humano. Los españoles están poniendo su grano de arena, y dando ejemplo de entereza creyendo en sí mismos. El panorama de la España en crisis desde 2008 no era halagüeño, pero los ciudadanos imponen su carácter y forjan su propia cultura económica, que será transmitida en densas tertulias de café, llenas de esperanza en el futuro.