La política monetaria del BCE ha surgido efecto en Alemania, donde algunos bancos han comenzado a dar sus primeros préstamos a tipos negativos. Aunque sólo se comportan de esta manera ante préstamos de pequeñas cantidades, algunos creen que este es sólo el comienzo de un era de tipos de interés negativos después de la declaración del presidente del BCE, Mario Draghi, donde afirmaba que los tipos seguirán a 0 durante mucho tiempo.

El mundo al revés ha llegado al sector bancario, el banco alemán, Fidor Bank, se ha convertido en el primer banco que otorga a sus clientes prestamos a tipos de interés negativos, es decir, le paga a sus clientes por la contratación de un préstamo bancario.

Actualmente su oferta de préstamos de tipo de interés negativo es muy baja, sólo disponen de un préstamos a tipo negativo, concretamente al -0,4%, y el capital máximo del que disponen para este tipo de préstamo es de 1.000 euros por cliente, a devolver en 36 meses.

Al tener los tipos de interés en negativo, la amortización del préstamo es negativa y la cantidad a devolver por el cliente es de 993’70 euros, una verdadera barbarie si se tiene en cuenta que el negocio bancario consiste en la concesión de prestamos con el fin de obtener una rentabilidad con los intereses.

Pese a esto, los créditos a tipo de interés negativo están aumentando y ya hay empresas que se están sumando a este tipo de préstamos, como es el caso de la fintech “Smava” que concede el mismo tipo de préstamo, pero con la condición de que sólo es posible solicitar un préstamo por cliente y que el historial crediticio del cliente debe estar impoluto.

Un cambio disruptivo para las entidades bancarias, que han dejado de lado la obtención de beneficios por intereses percibidos, cambiando de esta manera sus fuentes de ingresos y su modelo de negocio.

¿Dónde está el negocio y la fuente de ingresos?

Tenemos que tener muy claro que las entidades bancarias son un negocio, y como tal, estas precisan de una fuente de ingresos para mantener sus costes y su negocio, es decir, deben tener una obtención de beneficios por algún lado para poder pagar los sueldos de sus empleados y las oficinas que disponen, además de un beneficio agregado.

Ahora mismo todos nos estaremos preguntando ¿Dónde está el truco que aplican los bancos a este tipo de negocio?

La pregunta es más que obvia, pues la banca no es un negocio que se caracterice por ser un negocio barato y menos aún, por regalar dinero.

Si nos fijamos en el e-commerce, Jack Ma, CEO y fundador de la compañía Alíbaba y una de las mayores fortunas del continente asiático, comentaba en una rueda de prensa que su negocio estaba pasando de vender más, a querer más datos, es decir, la intención no era fidelizar a sus clientes, aumentando el número de ventas por cliente en su página web, si no que la intención era captar clientes que se registrasen en sus plataformas marketplace y depositasen sus datos en ellas.

Este es el conocido negocio del Big Data, recabar buenas bases de datos para después venderlas, el negocio que más dinero mueve en el mundo y el negocio que buscan actualmente las entidades financieras que ofrecen este tipo de préstamos a tipos negativos.

Ya, hace unos meses, el banco Santander anunciaba que si la política monetaria aplicada por el BCE no se rectificaba y los tipos de interés seguían en negativo y afectando negativamente a su ROE (Return on Equity), se vería obligado a vender sus bases de datos a otras empresas con el fin de mantener unas fuentes de ingresos que le permitiesen continuar con su negocio, algo que no sentó nada bien en los clientes de la entidad, ya que sus datos se transferirían a otras empresas para ser utilizados con fines comerciales.

Pues bien, este es el negocio que está utilizando actualmente la banca alemana e intenta captar los datos de sus clientes a cambio de una reducción en la cuota del préstamo. Las entidades han sabido vender un tipo de préstamo, vendiéndote el atractivo que tienen actualmente los tipos de interés, sin resaltar que los datos recabados y la captación de clientes se utilizará para conformar una buena base de datos, que en un futuro, no muy lejano, se convertirá en un buen activo.

La pregunta es ¿El banco pierde dinero o estamos vendiendo nuestros datos personales a por valor de 6,30 euros?

Pura campaña publicitaria

Si observamos el panorama bancario Alemán actualmente, podemos observar como no existen entidades financieras, salvo las anteriores, que ofrezcan tipos de interés a tipos negativos. El tipo de interés medio al que ofrecen los préstamos los bancos alemanes se sitúa en el 4,88% y esto ha hecho que los clientes comiencen a sospechar de estas entidades.

No hablamos de un chiringuito financiero, ya que estas entidades están legalmente reguladas por sus correspondientes reguladores financieros y ofrecer este tipo de préstamo es completamente legal. El truco está en el tipo de préstamo que ofrece.

Como hemos dicho, el banco está perdiendo por cada préstamo que concede la cantidad de 6,30 euros, una cantidad que es bastante soportable para el banco, pero que si lo multiplicamos por la cantidad de clientes que pretenden captar se convierte en una abultada suma.

Si investigamos cuales son los bancos que ofrecen este tipo de préstamos, podemos averiguar fácilmente que son entidades prácticamente nuevas y que están en plena fase de captación de clientes, una fase bastante difícil actualmente con la alta desconfianza del consumidor hacia el sector bancario y la baja renta disponible.

Además, si observamos las bases de datos que el banco prevé obtener con la captación de estos clientes y las cantidades que pagan las grandes empresas por estas bases, podemos ver como el negocio no es tan malo.

Esto hace que la cantidad de 6,30 euros por captar un cliente y obtener sus datos personales, ya no nos parezca tan cara. Además de la publicidad que han obtenido al crear una oferta tan chocante para todos los ciudadanos alemanes, que se quedaron confusos cuando vieron entidades bancarias ofreciendo préstamos a tipos de interés negativos.

Un problema para las empresas

Pese a que se habían dado casos parecidos, nunca se había dado un caso de tanto tiempo con tipos de interés en negativo. Esto ha comenzado a afectar a las grandes empresas, que están viendo como sus posiciones de liquidez en las entidades bancarias, se están viendo afectadas ante el panorama de bajos tipos.

Debido a estas políticas monetarias, las rentabilidades en los productos de ahorro y las ganancias por el depósito de grandes sumas de capital en productos bancarios se han visto reducidas a cantidades irrisorias, rentabilidades que no permiten solventar la evolución del IPC y que hacen que las empresas vean como su capital se deprecia continuamente.

En el caso de Fidor Bank, el banco ha aprovechado la situación para crear una buena campaña de marketing y aprovechar los tipos de interés para venderse como el primer banco de Europa que ofrece esto.

La pregunta ahora es, ¿Cuánto tiempo más alargará el BCE este panorama de tipos de interés a 0%?