Las autoridades monetarias mexicanas están preocupadas por la inflación y es por ello por lo que han decidido subir los tipos de interés hasta el 7,5%. Esta subida supone que el precio del dinero se sitúa en su nivel más elevado en los últimos nueve años. En Economipedia analizamos las razones de la decisión adoptada por el Banco de México.

Los grandes objetivos macroeconómicos son un crecimiento económico sostenido, la estabilidad en los niveles de precios, una baja tasa de desempleo y el equilibrio de la balanza de pagos. Sin embargo, parece ser que los mexicanos muestran especial interés por corregir los problemas con los niveles de precio y en consecuencia de la inflación.

Ante la inflación, subida de los tipos de interés

El Banco de México, como organismo encargado de la emisión de moneda y del establecimiento de los tipos de interés, ha decidido poner freno a la espiral de subida de precios que está experimentando el país. Tratando de reducir la presión que está sufriendo el peso mexicano y conteniendo la vorágine de subida de precios, ha subido los tipos de interés hasta el 7,5%.

Detrás de los incrementos de los precios se encontraban las subidas del gas licuado y el incremento del valor de la gasolina. Solo en el primer mes del año, la inflación se situaba en el 5,55%. Así pues, para contener la inflación, hay que recurrir a la política monetaria y en consecuencia, subir los tipos de interés. Es por ello que en los últimos dos años, los tipos de interés en México han pasado del 3% al 7,5%.

La inflación ha sido uno de los grandes problemas que ha lastrado la moneda nacional mexicana. Por otro lado, el segundo reto para la economía de México es la negociación del llamado TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Cabe recordar que el presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con abandonar el acuerdo comercial de América del Norte. Y es que existe una estrecha relación entre la inflación mexicana y el comercio que mantienen con sus vecinos estadounidenses.

La inflación y las negociaciones del TLCAN

México adquiere un importante volumen de productos de consumo  a Estados Unidos, por lo que el tipo de cambio está íntimamente relacionado con la inflación. En otras palabras, si el peso se devalúa frente al dólar estadounidense, las importaciones pasan a encarecerse y aumentan los precios que deben pagar los consumidores.

Precisamente el Banco de México ha expresado sus intenciones en un comunicado en el cual afirmaba que esperaba que la subida de tipos de interés, como instrumento de política monetaria, tenga efectos sobre los procesos de formación de precios. Con esta subida de tipos de interés, la autoridad monetaria mexicana busca dejar la inflación en una franja situada entre el 2% y el 4%.

En su análisis, el Banco de México, sostiene que si se frustran las negociaciones comerciales del TLCAN y el peso se devalúa, los precios continuarán aumentando, especialmente en los productos energéticos y agropecuarios. En cambio, el escenario más favorable para México sería que las negociaciones del TLCAN llegasen a buen puerto, permitiendo que los precios fuesen descendiendo y aliviando la presión sobre los salarios de los trabajadores mexicanos.