Los datos de registro de patentes han aumentado un 7,4% en España en el año 2017. A primera vista, el resultado parece positivo, pues es muy superior al incremento de la media de los países europeos (2,2%). Sin embargo, España continúa encontrándose lejos de los países con mayor registro de patentes, que son Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia y China.

El grado de desarrollo tecnológico de una sociedad y sus conocimientos sobre el estado de la tecnología han demostrado ser claves en el crecimiento económico de las naciones. La historia nos lo demuestra y cualquier innovación tecnológica repercute en mejoras de los procesos de producción, mejoras de calidad de los productos y en el bienestar de la sociedad.

Gracias a los sistemas de patentes, los inventores disponen durante un periodo de tiempo determinado de los derechos de sus hallazgos. Puede decirse que el sistema de patentes es una fórmula que permite recuperar al inventor el esfuerzo e inversión realizados en I+D. Por otro lado, las empresas también pueden abastecerse de nuevas tecnologías acudiendo al mercado de patentes, aunque actualmente, cada vez son más las empresas que cuentan con su propio departamento de I+D.

Pues bien, en la Unión Europea, el organismo encargado del registro de patentes, la Oficina Europea de Patentes, ha elaborado un informe para comprobar el estado de las mismas. Recordemos que la Oficina Europea de Patentes es un organismo europeo cuya función es validar las solicitudes de patentes que se presentan en sus registros. La Oficina Europea de Patentes no solo se ocupa de las patentes presentadas en países de la Unión Europea, también abarca las patentes presentadas en otros 10 estados que no forman parte de la Unión Europea. Y es que el número de patentes registradas en un año es un buen indicador para conocer el nivel de desarrollo tecnológico de una nación.

España registra cifras históricas

Entre los datos que aporta el informe de la Oficina Europea de Patentes, cabe destacar que el número de patentes registradas en España supuso una cifra récord. Ni más ni menos que 1.676 solicitudes de registro fueron presentadas en la Oficina Europea de Patentes. Buena parte de este incremento se debe al importante papel jugado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que tras un aciago 2016 ha lanzado una decidida apuesta por el I+D+i.

Tras el Consejo Superior de Investigaciones Científicas encontramos organismos más habituales como la Fundación Tecnalia, Laboratorios Esteve, la Universidad Autónoma de Barcelona o gigantes empresariales como Telefónica y Repsol.

Las patentes españolas destacan fundamentalmente en campos de la ciencia como la química orgánica, los fármacos, la maquinaria electrónica, equipos y energía. No obstante, hay un lado negativo detrás del importante aumento de las patentes. España se sitúa muy lejos de los países más innovadores, entre los que figuran: Estados Unidos, Alemania, Japón y China.

China irrumpe con fuerza

Merece mención especial el caso de China, que tras fulgurantes avances en el campo de la innovación ha sacado a Suiza de entre la lista conformada por los cinco países de referencia en patentes. En el caso chino, buena parte de la responsabilidad puede atribuírsele a la compañía china Huawei, una empresa de alta tecnología que ha sido la que más patentes solicitó en 2017. Llama especialmente la atención que Huawei supere a líderes tradicionales en la solicitud de patentes como eran Philips, Siemens y Bosch.

Un año más, Estados Unidos se sitúa en cabeza con un total de 42.300 solicitudes, con Alemania en segundo puesto con 25.490 solicitudes y Japón cerrando el podio con 21.712 solicitudes.

Lo que es seguro es que la pugna por alcanzar un mayor desarrollo tecnológico continuará y los departamentos de I+D de las empresas y los investigadores científicos continuarán batallando por nuevas patentes que permitan un mayor desarrollo económico y social, pero que también supongan ventajas competitivas a nivel empresarial.