chicas-trabajando-en-la-oficina

El horario laboral es un elemento clave en relación con la gestión de los recursos humanos y con la productividad. La dinámica histórica, desde la Revolución Industrial, ha sido la de que los horarios se fuesen reduciendo. La implantación de la jornada de ocho horas se hizo realidad en prácticamente todo el mundo occidental. No obstante, en este siglo XXI algunos países han ido más allá y están ensayando ensayando nuevas fórmulas. En esta línea, Suecia ha ha implantada la jornada laboral de seis horas.

Una dinámica histórica: la reducción de la jornada laboral

Una de las dinámicas en el mundo del trabajo desde la Revolución Industrial ha sido la reducción de la jornada laboral. Con la industrialización se generalizaron jornadas laborales que superaban las 16 horas diarias. La reivindicación de la reducción de la jornada laboral fue una de las más potentes del movimiento obrero. De tal forma, paulatinamente, ya entrado el siglo XX, se fue logrando en el mundo occidental generalizar la jornada de ocho horas.

Hoy, algunos países están ensayando nuevas fórmulas para reducir la jornada laboral. El objetivo no es otro que facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral, así como aumentar la productividad.

jornada-laboral-8-horas-protesta

Suecia ensaya la reducción de la jornada laboral

En la década de los años 70 y 80 hubo algunos intentos por reducir a treinta horas semanales la jornada laboral. Fue en Suecia donde desde el movimiento feminista se intentó avanzar en esta línea. No obstante, no se lograron los objetivos y no se consiguió materializar esa reivindicación.

Sin embargo, más de treinta años después, de nuevo en Suecia, se ha tratado de poner en práctica esta innovación. Desde hace al menos dos años, se están poniendo en práctica programas dirigidos a reducir la jornada. Sin embargo, y esto resulta muy llamativo, el salario no se vería mermado.

Uno de los espacios en los cuales se puso en práctica esta nueva forma de trabajo fue en los trabajadores municipales de Gotemburgo. Al mismo tiempo, algunas empresas privadas participaban de iniciativas similares, tales como Toyota, que lo implantó en los primeros años del milenio. Posteriormente, otras empresas, tanto privadas como públicas, han tratado de seguir la línea marcada por estas innovadoras iniciativas.

Con todo ello, se ha tratado de analizar, desde la puesta en práctica de unos nuevos estándares en relación con el horario laboral, si trabajar menos horas permite aumentar la productividad al mismo tiempo que la calidad del trabajo generado.

horas-en-el-trabajo-por-paises

La relación entre jornada laboral y productividad

La relación entre dos elementos, jornada laboral y productividad, se ha enmarcado en un constante debate. Existen estudios que apoyan la tesis de que la reducción de las horas que una persona pasa en el trabajo mejora tanto la calidad del mismo como la productividad. En esta línea podemos encontrar el estudio del profesor de la Universidad de Stanford John Pencavel.

Por tanto, la tradicional visión reivindicativa del movimiento obrero se ve complementada por argumentos que, en este caso, pueden ser asumidos por la patronal. La base, en última instancia, de esta visión es que con menos horas de trabajo aumenta, por una parte, la satisfacción del trabajador. Esta satisfacción parte de una mejorar en su calidad de vida y en una mayor facilidad para la conciliación de la vida laboral y familiar. Además, por otra parte, ante la perspectiva de una jornada laboral más corta, las distracciones y las pausas son menores, al tiempo que la concentración se ve reforzada durante la jornada. Ello, teóricamente, debería implicar que, en consecuencia, aunque la presencia del trabajador fuese menor, se mejorase el aprovechamiento del tiempo.

horas-del-dia-por-horas-trabajo

En cualquier caso, hay que destacar que estas prácticas pueden ser más fácilmente aplicables a unos sectores que a otros. Y que, por supuesto, existen otros elementos que influyen. Por lo tanto, el acortamiento de la jornada podría redundar en ese aumento de la productividad, pero resultaría más  profundo si se complementara con otras medidas.

El tiempo acabará por decirnos si la reducción del horario laboral implicará una mejorar en la productividad. Por ahora, solamente resta observar, analizar y extraer las conclusiones en aquellos casos en los que se está haciendo.