El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha propuesto vender casi la mitad de la Reserva Estratégica de Petróleo. Las reservas de crudo de Estados Unidos cuentan con un total de 688 millones de barriles, sin embargo, con los planes propuestos por Trump, quedarían en torno a los 270 millones de barriles. Esto supone que la venta de petróleo se iniciaría con la venta de petróleo por valor de 500 millones de dólares para este año. Pero detrás de esta decisión, hay importantes motivos económicos que vamos a desentrañar.

Además de la venta de la mitad de las reservas de petróleo, Trump también planea permitir la explotación petrolífera en el Refugio Nacional del Ártico, en Alaska. Lo que el presidente norteamericano pretende con estas medidas es lograr un incremento de los ingresos fiscales.

Ya en nuestro artículo “Trump anuncia la mayor bajada de impuestos de la historia de EEUU” explicábamos que el presidente estadounidense reducía el impuesto sobre sociedades del 35% al 15%, así como también anunciaba rebajas fiscales para las personas físicas. Es evidente que toda rebaja de impuestos conlleva una reducción de los ingresos del estado, por lo que para compensar esta caída de los ingresos, entre otras propuestas, Trump aboga por la venta de la mitad de las reservas de crudo de Estados Unidos.

El objetivo de la venta paulatina de las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos es lograr que la deuda pública disminuya en 16.600 millones. Por otra parte, la Reserva Estratégica de Petróleo (Strategic Petroleum Reserve), creada como depósito de emergencia en 1975 con motivo de la crisis del petróleo de 1973, no correría peligro, dado que la producción nacional de crudo de los Estados Unidos ha aumentado considerablemente en los últimos años. El propio director de  la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, afirma que la producción nacional de petróleo ha incrementado y que por tanto, el riesgo de desabastecimiento se ha visto reducido de manera notable.

Anteriormente mencionábamos que otra de las iniciativas de Trump era la apertura del Refugio Nacional de Vida Salvaje en el Ártico, situado en Alaska. Esto supondría permitir explotaciones petrolíferas en una zona de gran valor medioambiental, sin embargo, desde la Casa Blanca, se cree que podrían conseguirse otros 1.800 millones de dólares por permitir el acceso a las compañías petroleras a este espacio natural.

Las estimaciones hablan de hasta 12.000 millones de barriles en el Refugio Nacional del Ártico. Ahora bien, esta medida se ha topado con la oposición rotunda de los defensores del medio ambiente. También hay que añadir que es posible que muchas compañías petroleras, dados los costes de operar en lugares remotos de Alaska, no se sientan interesadas por acceder a estas zonas.

En el plano internacional, los planes de venta de petróleo de Trump, chocarían frontalmente con los recortes de la producción de petróleo que baraja la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo). Como explicábamos en nuestro artículo “La OPEP se reune hoy en Viena para decidir el futuro del petróleo”, los estados miembros de la OPEP, meditan una reducción de la producción de petróleo con el objetivo de impulsar los precios del crudo.