UBER

El servicio UberX despega en España con la ley en la mano, adaptándose a la normativa vigente y asegurando el contacto entre conductores profesionales y usuarios interesados; no obstante, la única ciudad agraciada con esta última aplicación es Madrid, al menos por el momento.

El motivo de unos comienzos tan limitados, geográficamente hablando, se basa en la escasa disponibilidad de licencias VTC que se otorgan actualmente o, en otros términos, la autorización necesaria de arrendamiento para vehículos con conductor: una licencia VTC por cada treinta licencias de taxi; por otro lado, el número de flota mínima de siete vehículos para poder operar en el mercado configura otra barrera de entrada.

Además, Uber Technologies, la empresa que proporciona a sus clientes esta red de transporte privado a través de su software de aplicación móvil, ha dividido a la capital en una zona de alta disponibilidad -que incluye el área del círculo de la M-30 y el aeropuerto- y otra de acceso limitado, que llega hasta el borde de la M-40. Fuera de estas secciones determinadas el usuario no podrá utilizar el servicio.

Sin embargo, y a pesar de estos inicios restrictivos, la compañía garantiza que los coches estarán disponibles en el punto de partida en un plazo de 3 a 7 minutos y que, en un trayecto medio en la capital, el usuario podrá ahorrar hasta un 30%; de igual modo, en recorridos hasta el aeródromo, el dinero se reducirá un 40%. De hecho, las tarifas son de 0,10 céntimos de euro por minuto y 1,20 euros por kilómetro recorrido, al tiempo que hay una tarifa mínima para el servicio de 5 euros y hasta una cuota de cancelación por la misma cantidad.

Paralelamente, UberX ofrece otros servicios de cara al cliente como poder poner la música que desee con su cuenta de Spotify, compartir la hora prevista de llegada y el recorrido en tiempo real, emplear Paypal y dividir la tarifa en varios usuarios por servicio.

Reacción del sector taxi

La Federación Profesional del Taxi de Madrid (FPTM) ha señalado a la plataforma Uber que denunciará de manera inmediata si observa alguna irregularidad con respecto a la legislación vigente. A su vez, la Federación Española del Taxi (Fedetaxi) considera que Uber actúa precipitadamente y sin una flota suficiente; es más, esta última organización de taxis asegura que “no va a permitir que Uber Technologies desmonte un servicio público en España como es el taxi universal e igual para todos los ciudadanos”. Motivo por el que estará muy atenta al desarrollo de la actividad de Uber y, en su caso, llevará de nuevo a la empresa a los tribunales.

Las cartas están echadas porque lo que sí es cierto es que, a pesar de los obstáculos que tanto la Administración como los taxis están imponiendo a la compañía de la aplicación móvil, Uber lo que quiere es posicionarse como una alternativa del transporte asegurando que sea asequible: un objetivo que interesa tanto a los usuarios particulares como a las organizaciones. Como explica Gerard Llobet, experto en el tema que nos ocupa, “en el sector del taxi, la ineficiencia y los altos precios campan a sus anchas con el beneplácito de las autoridades. A largo plazo esto será irrelevante, dado que el oficio de taxista tiene fecha de caducidad y los avances en el coche autónomo pronostican su desaparición en los próximos veinte años”.