En lo que va de 2018 Telefónica se ha dejado más de un 20% en bolsa. En los últimos tres años ha caído un 50% en precio. Su deuda supera en más de 8.500 millones a su capitalización bursátil. Y, por si fuera poco, las divisas latinoamericanas, en las que concentra más de la mitad de su cifra de negocio, registran altos niveles de volatilidad.

A pesar de ello, muchos analistas y gestores de fondos de inversión, siguen apostando por Telefónica como inversión a largo plazo, negando que sea una trampa de valor. Por otro lado, muchos otros analistas ven la alta deuda de Telefónica como un monstruo difícil de controlar y no creen que la compañía genere valor suficiente como para merecer la pena invertir en el largo plazo.

Entre los principales bancos de inversión la tónica dominante sigue una dirección clara: Telefónica está por debajo de su valor intrínseco. Este hecho no quiere decir nada. Si los bancos de inversión acertasen siempre en sus valoraciones seria demasiado fácil ganar dinero en bolsa. La realidad, claro está, es bien distinta.

Ahora bien, la opinión general del mercado, como decíamos, gira en torno a comprar acciones de Telefónica. O, como mínimo, mantenerlas.

¿Puede ser Telefónica una trampa de valor?

En bolsa nada está escrito. Todo está por decidir. Hoy una sociedad cotizada puede estar en el top de todos los rankings y mañana dejarse un 30% en bolsa. Se ha visto y puede volver a suceder. Con cualquier compañía, en cualquier sector, de cualquier país.

Tal cómo vemos en el gráfico anterior, Telefónica se ha mantenido en una clara y mantenida tendencia bajista. Con excepción de la primera parte del 2017, desde 2015 no ha parado de caer. Desde los 14 euros de mediados del año 2015 hasta los actuales 6,63€ la compañía se ha dejado en bolsa más de la mitad de su capitalización bursátil.

Así, en este punto, sale a la palestra una pregunta muy escéptica, pero a la vez muy lógica: Si tan barata, dicen, está Telefónica ¿Por qué no para de caer?

La respuesta a esta pregunta no es única. El famoso economista John Maynard Keynes decía:

“El mercado puede mantenerse irracional más tiempo del que usted puede mantener su solvencia” – Keynes

Es decir, puede que los analistas y gestores estén en lo cierto pero la cotización siga cayendo hasta niveles inferiores. Esto no querría decir que Telefónica no sea una buena compañía. Simplemente, querría decir, que los inversores prefieren otros activos financieros y no creen en la proyección de Telefónica.

Esta podría ser una posible respuesta, es decir, Telefónica es una buena inversión a largo plazo pero a medio plazo (de 1 a 5 años) la cotización puede mantenerse en niveles inferiores a los esperados.

La segunda respuesta, de entre tantas posibles, viene relacionado con el concepto de trampa de valor. Que ocurre cuando una compañía que aparentemente barata, en realidad está cara. Es decir, es peor de lo que aparenta. Esto puede ser porque los inversores han pasado por alto en su análisis detalles que pueden estar produciendo que la compañía siga cayendo en bolsa.

Todo sea dicho, analizaremos algunos de los principales datos financieros de la compañía.

Análisis de Telefónica

Analizar una compañía no es tarea sencilla. La cotización de una compañía depende de muchos factores diferentes. Cada analista valora cada uno de dichos factores de forma diferente. Dependiendo, por ejemplo, de su experiencia, de su metodología o del tipo de análisis utilizado.

En este artículo citaremos los datos más populares de la compañía en el apartado fiananciero, así como un análisis técnico de la situación.

Análisis financiero

A pesar de las caídas su caída en bolsa, según los últimos informes de Telefónica la compañía, la compañía vuelve a los niveles de flujo de caja de años anteriores.

Según los informes integrados del gigante de las telecomunicaciones, a pesar de reducir ligeramente su flujo de caja libre, están generando puntos de acceso de valor. Es decir, están incrementando los puntos de acceso de datos móviles, smartphones, fibra óptica, cable y TV de pago. Además de ampliando el negocio con inversiones no correlacionadas con su tradicional negocio, como por ejemplo la inversión en creación de contenido (series principalmente).

El crecimiento en esa parte del negocio, indican, permitirá que la compañía sea cada vez más sostenible de cara al futuro.

Al mismo ritmo está reduciendo su deuda financiera neta. Desde 2016 se ha reducido un 10% y las estimaciones del mercado señalan que seguirá reduciéndose.

Con este breve análisis, desde luego, no podemos indicar si la compañía es o no una trampa de valor. Sin embargo, tanto estos datos como los demás datos que muestran las cuentas anuales del último ejercicio, no parecen indicar que la compañía esté empeorando.

Si bien es cierto que el mercado podría estar penalizando la incertidumbre que domina en la economía latinoamericana. Esto origina volatilidad y, por tanto, inseguridad ante los posibles beneficios que arroje Telefónica de su parte en américa latina.

Análisis técnico

Lejos de los datos financieros y fundamentales, el gráfico de velas japonesas muestra una clara tendencia bajista durante los últimos ejercicios.

Actualmente, cómo hemos en el gráfico anterior, se encuentra oscilando en un canal bursátil bajista. Los indicadores de momento como el RSI no indican divergencia alcista. No obstante, si llegase a la parte baja del canal bursátil el precio podría rebotar. Eso sí, para que se pueda indicar que la tendencia bajista a corto plazo ha finalizado, el precio debería superar la zona de los 7,84 y asentarse tras superar la zona de 8,56 euros por acción. Zona dónde se sitúa el ultimo máximo decreciente de referencia. Desde el punto de vista del análisis técnico de medio plazo la recomendación es venta o mantenerse fuera del valor.

Dicho sea para terminar, y casualidad o no, se encuentra en la zona de mínimo que marcó la cotización en septiembre de 2002.

Si aparecen compradores en esa zona, los resultados trimestrales acompañan y los informes sorprenden positivamente al mercado, Telefónica podría revertir su tendencia bajista. De lo contrario, podría mantenerse su tendencia bajista durante quién sabe cuánto tiempo más.