Se dice que un documento está A la vista cuando puede ser reclamable en cualquier momento. En otras palabras, hablamos especialmente de depósitos o créditos que no cuentan con una fecha de vencimiento determinada.

Cuando un documento se presenta a la vista, la persona responsable de su pago o librado debe acometer esta responsabilidad y efectuar dicho desembolso de forma inmediata, ya que este tipo de pagarés, créditos o depósitos bancarios (las formas más comunes de elementos a la vista) no cuentan con necesidad de preaviso ni vencimiento específico como en el caso de otros documentos A plazo fijo.

Una de las formas más comunes en la realidad económica en la que algo se presenta a la vista es con la existencia de los depósitos. Con la ayuda de las múltiples entidades bancarias existentes, un individuo tiene la posibilidad de depositar cierta suma de dinero en un banco con la posibilidad de que sea a la vista, o en otras palabras, sin una fecha fijada de vencimiento.

Gracias a los depósitos a la vista, el titular de dicha cuenta bancaria y dueño del depósito puede retirar el dinero si ese es su deseo en cualquier momento dadas las condiciones de su depósito.

Como se ha indicado anteriormente, otro ejemplo de este tipo de documento frecuente es el de los pagarés, que tienen la posibilidad de ser pagaderos sin una fecha definida y sirven como una modalidad de transacción económica. Es el caso de los pagarés a la vista o exigibles. Habitualmente que algo se presente a la vista suele suponer la obligación para el deudor de saldar la deuda existente en el momento en el que se le exige.

Existen otros muchos campos dentro del ámbito económico en los que se puede utilizar esta expresión, como es el caso de las operaciones de tipo bursátil. En este tipo de acciones suelen establecerse este tipo de cláusulas con el objetivo de dar a sus participantes la posibilidad de liquidar la operación en cuestión en cualquier momento.