La acción de oro o acción dorada es un tipo de acción que confiere a su titular la posibilidad de tomar ciertas decisiones políticas de una compañía como si tuviera la mayoría del capital social, independientemente de los votos del resto de accionistas.

Esto quiere decir que el poseedor de la acción de oro tiene derecho de veto sobre los demás accionistas en ciertas operaciones, aunque solo posea, por ejemplo, el 1% del capital social. Con respecto a los derechos económicos, la acción de oro es equiparable al resto de acciones. Es decir, en el reparto de dividendos obtendrá los correspondientes a su porcentaje en el capital social. En el ejemplo anterior, el titular de la acción de oro obtendrá los dividendos correspondientes al 1% del capital social, aunque pueda tomar ciertas decisiones políticas de forma unilateral.

Características de la acción de oro

Las principales características de la acción dorada son las siguientes:

  • El derecho de veto que posee el titular de la acción de oro no se aplica a todas las decisiones que se toman en el devenir de una compañía, pero sí que afecta a las más importantes. Ejemplos de ellas son los acuerdos de fusión, escisión o disolución, la venta de ciertos activos o los cambios en el consejo de administración de la compañía. Gracias a ello, el poseedor de la acción de oro se asegura que los aspectos fundamentales de la compañía no se van a modificar, salvo que él los apruebe.
  • El titular de la acción de oro suele ser el Gobierno o una entidad pública. Sin embargo, se pueden emitir acciones de oro a cualquier entidad privada.

Motivos de su creación

La acción de oro fue creada por primera vez en la década de 1980, cuando comenzó el proceso de privatizaciones de las empresas públicas europeas. De esta forma, los Gobiernos se aseguraban el control absoluto en las decisiones más importantes de las compañías tras la privatización, a pesar de no poseer la mayoría del capital social de la misma. El primer gobierno en usar estas acciones de oro fue el gobierno británico de Margaret Thatcher en el año 1984.

La acción de oro y el libre mercado

Desde su creación, ha causado mucha polémica debido a que sus características vulneran los principios del libre mercado. Se critica que la existencia de la acción de oro es un contrasentido en los proceso de privatizaciones.

En el ámbito de la Unión Europea fueron declaradas como ilegales durante los años 2000 por romper los principios del mercado único y la libre circulación de capitales. Sin embargo, en muchos países las acciones de oro siguen siendo usadas por sus gobiernos.