Una acción rescatable es aquella que puede ser amortizada o reembolsada a solicitud de los titulares de las acciones (accionistas), la entidad emisora de las mismas o por parte de ambos. Son emitidas con el principal objetivo de buscar financiación por parte de la empresa.

Es en el acuerdo de emisión, donde se fijan las condiciones en las que se puede realizar el rescate. El derecho de amortización puede ser atribuido exclusivamente a la emisora, aunque en ese caso se suele restringir el plazo en el que se pueden rescatar. En España, por ejemplo, cuando existe la exclusividad por parte del emisor, hasta pasados tres años desde la emisión de las acciones, éstas no se pueden reembolsar.

La principal particularidad de una acción rescatable es su horizonte temporal. Transcurrido un determinado plazo de tiempo, estas acciones quedan amortizadas y su valor es reembolsado al propietario de las mismas. Esto es algo que no ocurre con las acciones ordinarias; estas últimas tienen un carácter permanente y, por tanto, sus titulares no tienen ninguna obligación de desprenderse de ellas.

Salvo por esta diferencia, las acciones rescatables confieren a sus titulares de los mismos derechos que las ordinarias:

Además, las acciones rescatables pueden poseer otros derechos añadidos, como la amortización anticipada o la preferencia en dividendos, es decir, la posibilidad de recibir los dividendos antes que las acciones ordinarias. Es importante entrar en detalle en estos aspectos

Principales requisitos para la emisión y la amortización de las acciones rescatables

Únicamente las sociedades cotizadas pueden emitir acciones rescatables, siempre que no superen el 25% de su capital social y estén totalmente desembolsadas en el momento de la adquisición. El acuerdo de emisión establece el resto de las condiciones por las que se rige el proceso de emisión, adquisición y amortización de estas acciones. Es importante destacar que el precio de rescate debe ser fijado en este acuerdo.

Funciones de las acciones rescatables

Toda sociedad empresarial tiene una serie de necesidades de financiación. Para ello, la compañía tiene acceso a una gran variedad de recursos ajenos (créditos, préstamos, descuentos, etc.). Sin embargo, hay una serie de circunstancias en las que a la compañía la puede interesar un aumento de los recursos propios mediante la emisión de nuevas acciones, pero con un carácter temporal. Así pues, se creó la figura de la acción rescatable, que permite a la sociedad satisfacer esta necesidad en momentos puntuales, con una urgencia moderada.

Por otro lado, este tipo de acciones ofrece una posibilidad másde inversión. Tiene una liquidez a corto o medio plazo por un valor prefijado en el acuerdo de emisión y suele incluir una prima de rescate (un precio adicional que la entidad emisora paga al accionista). Además de todo ello, dicho acuerdo también suele ofrecer al accionista la posibilidad de decidir cuando quiere amortizar la acción, lo que aumenta su libertad de decisión.

Las acciones rescatables están más dirigidas a aquellas personas que quieren disfrutar de los derechos económicos que ofrecen las acciones y de una rápida amortización de las mismas. A pesar de que estas también incluyen derechos políticos, al tener un carácter temporal, su influencia en la gestión de la compañía es prácticamente nula, en comparación con los poseedores de acciones ordinarias.