Un acreedor es una persona, física o jurídica, que ha entregado un crédito o un bien material a otra persona (deudor) y espera recibir un pago a cambio. El acreedor tiene derecho a exigir el pago o la obligación acordada en la fecha previamente fijada. En caso de que el deudor no cumpliera con su obligación, el acreedor puede optar a reclamar un activo real del deudor como recompensa (una vivienda o un coche, por ejemplo).

Los acreedores pueden calificarse como personales o reales. Por un lado, los acreedores personales surgen cuando la obligación de pago es entre familiares o amigos. Si no existe ningún documento que justifique la deuda, ésta es ejecutable igualmente pero legalmente la obligación no existe y por tanto, no se podrá efectuar ningún tipo de acción legal contra el moroso. Mientras que los acreedores reales nacen de un contrato legal entre el deudor y el acreedor en el que se establecen los términos del contrato y el derecho a reclamar del acreedor.

Ejemplo de acreedor

El ejemplo más común de un acreedor real es cuando un banco realiza un préstamo a una persona y establece las condiciones en las que debe devolverse ese préstamo.

Existen muchos más tipos de acreedores, por ejemplo un trabajador es acreedor de su empresa, de la que espera recibir su salario. El comprador de un activo financiero, como por ejemplo un bono, es acreedor de la organización emisora de ese bono, de la que espera recibir un pago.

También podemos distinguir acreedores según su preferencia a la hora de recibir el pago, acreedores ordinarios, privilegiados o preferentes. Puedes ver más información del orden en que legalmente se clasifican los deudores de una empresa en el artículo tipos de deuda.