Un activo real está directamente asociado con inversiones que controlan activos no financieros y representan derechos reales de consumo para flujos de caja generados por los activos tangibles e intangibles de una empresa. No ocurre lo mismo con los activos financieros tradicionales (por ejemplo, activos financieros tales como acciones o bonos).

Su uso como inversión alternativa es frecuente por su descorrelación (o correlación negativa) con la evolución de los precios de activos financieros tradicionales, además de proporcionar a la cartera de inversión un efecto de diversificación, es decir, en definitiva menor riesgo. Son utilizados por hedge funds o fondos de inversión que inviertan en esta clase de activos.  Como comentaba, estas inversiones reducen el riesgo significativamente sin apenas modificar la rentabilidad esperada de la cartera.

Las inversiones alternativas son a menudo mucho más ilíquidas que las inversiones en activos financieros tradicionales. Esta iliquidez está directamente asociada con valores que se negocian con poca frecuencia y/o tienen un bajo nivel de volumen de negociación, es por eso que también es difícil estimar la rentabilidad potencial. Es muy normal en este tipo de activos encontrarse con pocos creadores de mercado y participantes que hagan mover los precios mediante las negociaciones (vía oferta y demanda). Debido a la poca incertidumbre acerca de la rentabilidad de estos activos y de su iliquidez, los inversores demandan mayores retornos como una forma de compensar estos factores de riesgo.

Tipos de activos reales

Los activos reales incluyen bienes raíces, tierras, inversiones en infraestructuras y activos intangibles.

  • Bienes raíces (conocido en inglés como real estate): históricamente, la inversión inmobiliaria (incluye inmuebles, parcelas, solares, locales comerciales, etc) ha sido la clase de activo principal en manos de inversores individuales, sobretodo en España. Aunque en los últimos años está ganando peso la inversión en acciones y bonos, suplantando bienes raíces como los activos más importantes de la cartera.
  • Tierras: incluye la tierra y los árboles (por ejemplo, la madera) que se utilizan para crear productos forestales (madera y papel). Al fin y al cabo, la inversión que subyace de este tipo de activo real toma forma de bien raíz.
  • Infraestructura: incluye carreteras de peaje controladas por el gobierno, compañías de servicios públicos, aeropuertos, puertos marítimos y otros activos reales. Las inversiones en infraestructura representan activos (derechos de cobro) frente a los flujos de efectivo generados por estos activos, ya sea a través de valores creados durante las operaciones de privatización de infraestructuras o nuevos proyectos de infraestructura con financiación privada.
  • Los activos intangibles: incluyen la propiedad intelectual o derechos de autor, patentes, marcas comerciales, etc.