El proceso de admisión a cotización de las acciones de una compañía supone una decisión estratégica cuya finalidad principal es la búsqueda de financiación y la distribución de sus riesgos, así como la mejora de la imagen de marca de ésta.

Existen empresarios que no están a favor de la exposición de su empresa a todo el mundo debido a que existe el riesgo de manipulaciones en el precio y ataques especulativos, en muchos casos, con conflictos de interés. Además, se basan en la teoría de que existen muchas más personas especuladoras que inversoras, siendo contrario a lo que busca una empresa, que es recibir capitales de forma constante en el tiempo (financiación).

Admisión a cotización oficial

La admisión a cotización de una empresa debe cumplir las siguientes características:

Requisitos previos

  • Valores nacionales:

– El capital mínimo debe de ser de 1.202.025 €. Ningún accionista puede tener una cuota superior al 25% de este capital. Al final de la colocación, debe de haber, al menos, 100 accionistas.

– Obtención de beneficios suficientes en los dos últimos años de la empresa o tres no consecutivos de un total de cinco, con la finalidad de poder repartir dividendos (payout) de, como mínimo, un 6% del capital desembolsado.

  • Valores extranjeros:

– El capital mínimo debe de ser de 1.202.025 €. Ningún accionista puede tener una cuota superior al 25% de este capital. Al final de la colocación, debe de haber, al menos 100 accionistas.

– Obtención de beneficios suficientes en los dos últimos años de la empresa o tres no consecutivos de un total de cinco, con la finalidad de poder repartir dividendos de, como mínimo, un 6% del capital desembolsado.

– Emisión de Informe de Auditoria de los tres últimos ejercicios fiscales.

– La Oferta Publica de Venta en el país de origen debe ser, como mínimo, de seis millones de euros.

– Su liquidación se debe incluir en el sistema de anotaciones en cuenta español.

– Nombramiento de emisores, depositarios y compradores de la OPV.

– Todos los documentos legales deben presentarse en el país de origen, acompañados de su traducción jurada.

Colocación

Es la fase más importante, es conveniente el asesoramiento de sociedades de Bolsa con gran reputación. En esta fase se pueden colocar acciones antiguas con la finalidad de realizar desinversiones y acciones nuevas a través de ampliaciones de capital con la entrada de accionistas “estables” y que coincidan con la filosofía de la empresa.

La valoración de las acciones para la colocación debe de realizarse de forma profunda y minuciosa, teniendo en cuenta la proyección de resultados y la valoración teórica de la empresa analizando empresas de su sector y la coyuntura económica. Por otro lado, existe la opción de establecer diferentes precios en función de la recompensa que se desee dar a diferentes inversores.

Admisión a negociación

Consiste, básicamente, en la presentación de los documentos legales ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Entre ellos, destaca el Folleto Informativo, dónde se detallan las características más importantes.

Obligaciones de cotizar en Bolsa

– Suministro de Información:

Es de obligación proporcionar información de forma periódica acerca de la empresa con la finalidad de que su precio en cada momento sea correcto y transparente.

– Costes:

En un salida a Bolsa los gastos en publicidad son los más notorios. Además, podemos destacar los siguientes:

  1. Comisión de dirección por los gastos de asegurar la colocación.
  2. Gastos de Publicidad con el fin de atraer a un mayor número de inversores y realzar la imagen de la empresa.
  3. Tarifas de Bolsa.
  4. Tarifas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Depósito Central de éstos.

Colaboración de profesionales

Profesionales con mucha experiencia ayudan a preparar y a adecuar a la empresa desde el proceso de colocación y requisitos legales o búsqueda de accionistas hasta el aseguramiento de la colocación.