La Agencia Tributaria -también denominada Hacienda o Fisco- es el organismo estatal encargado de gestionar y tramitar los impuestos tanto de los ciudadanos como de las empresas, y está adscrita al Ministerio de Economía y Hacienda.

Objetivos de la Agencia Tributaria

El sistema tributario de un país se marca como meta prioritaria recaudar impuestos para satisfacer las necesidades del conjunto de la población a través de servicios básicos en áreas como el de la salud, educación, comunicación, transporte, etc. Es decir, el pago de los tributos sirve para mantener las diferentes infraestructuras que conforman la dinámica socio-económica de una nación.

Así pues, la función de la Agencia Tributaria se materializa en un amplio conjunto de actividades, entre las que destacan:

  1. La gestión, inspección y recaudación de los tributos de titularidad estatal (IRPF, Sociedades, Impuesto sobre la Renta de No Residentes, IVA e Impuestos Especiales).
  2. La realización de diversas funciones en relación con los ingresos de las Comunidades y Ciudades Autónomas.
  3. La recaudación de ingresos propios de la Unión Europea.
  4. La recaudación en periodo voluntario de las tasas del Sector Público Estatal.
  5. La colaboración en la persecución de determinados delitos, entre los relacionados contra la Hacienda pública y los de contrabando.

Igualmente, la Agencia Tributaria desarrolla dos líneas de actuación encaminadas al cumplimiento de las obligaciones fiscales: por una parte, la prestación de servicios de información y asistencia al contribuyente para minimizar costes indirectos y, por otra, la detección de los incumplimientos tributarios a través de diversas medidas de control.

Pagar impuestos en la era digital

La Declaración de la Renta es la forma más común y general de pagar impuestos por parte del contribuyente, del ciudadano. Debido a esta razón, es importante saber qué documentación concreta se necesita presentar en las dependencias de la Agencia Tributaria, qué apartados se pueden desgravar y cuáles están sujetos a deducciones, los aplazamientos de pago a los que el sujeto tiene posibilidad de acogerse o el periodo determinado en que se debe completar la información.

La entrada de la era digital y de sus avances tecnológicos ha facilitado -entre otras muchas cuestiones- la gestión y administración de los trámites burocráticos que suponen las obligaciones tributarias. De hecho, la Agencia ha dispuesto al servicio del que lo necesite una plataforma interactiva -un portal- en la que proporciona información sobre lo que hay que realizar y cómo hay que hacerlo: www.agenciatributaria.es

A este respecto, el sitio online de la Agencia Tributaria ofrece acceso directo e instantáneo a la resolución de dudas que puedan surgir en todos los temas vinculados al pago de impuestos; simplifica procesos que, sin el debido conocimiento, parecen complejos; y, además, abre la posibilidad de concertar cita previa para la presentación de la Declaración de la Renta.

La comunicación que se realiza entre el ciudadano que tiene que abonar sus impuestos y la Agencia Tributaria es vía online, por lo que resulta imprescindible el certificado digital, un fichero informático que asocia unos datos de identidad al contribuyente, confirmando así su relación digital. Es más, en el proceso Agencia/contribuyente se requiere este documento para poder completar trámites que involucran intercambio de información sensible.