alan_greenspan

Alan Greenspan es un conocido economista estadounidense. Entre los cargos más importantes que ha desempeñado destaca el de presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, el cual desempeñó  durante casi 20 años, entre 1987 y 2006. Para este cargo fue nominado por presidentes de los diferentes partidos políticos, como Reagan o Clinton. También fue asesor de Nixon, del cual acabó distanciándose por diferencias en relación con algunas políticas económicas.

Breves notas biográficas

Alan Greenspan nació en Manhattan, Nueva York, en el año 1926. Procede de una familia judía de origen rumano y húngaro. Se licenció en economía en 1948, obtuvo la maestría en 1950 y se doctoró en 1977. En su tesis trató asuntos como el incremento de los precios de la vivienda, y su efecto en el consumo o la anticipaba la aparición de una creciente burbuja inmobiliaria. Todos estos títulos los obtuvo en la Universidad de Nueva York.

Previamente a obtener el doctorado en la Universidad de Nueva York, lo intentó en la Universidad de Columbio, aunque acabó desistiendo. En este período coincidió con Benjamin Graham, que impartía clases, y Warren Buffet, que era alumno. Entre las influencias que recibió en esta etapa destacan las ideas de Arthur Burns, las cuales se basaban en una oposición radical al déficit presupuestario por su relación con la inflación.

Pocos antes de que el escándalo Watergate salpicara a la administración Nixon, fue nombrado presidente del consejo de asesores económicos de la Casa Blanca, hasta 1974. Mantuvo este cargo con Nixon y con Gerald Ford.

Alan Greenspan como Presidente de la Reserva Federal

En 1987, Alan Greenspan fue nombrado presidente de de la Reserva Federal, en sustitución de Paul Volcker. Poco tiempos después se desataría la gran crisi de 1987. En este contexto, ganó fama e importancia dado que su papel fue considerado fundamental para lograr el saneamiento financiero estadounidense. Una de sus principales habilidades fue su capacidad para llegar a acuerdos con políticos de los dos principales partidos estadounidenses: republicano y demócrata. Al mismo tiempo, fue capaz de lograr importantes consensos con otros miembros de la Reserva Federal. Se mantuvo en el cargo con Ronald Reagan, George H.W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush.

Durante su mandato en la Reservas Federal, mantuvo una postura claramente favorable a las políticas de desregularización de los mercados, desde una perspectiva libertaria. Por tanto, mantuvo una inquebrantable fe en la capacidad del mercado de autorregularse y de crear riqueza. Contraponía, como su orden ideal,  el interés individual y la libertad de acción, frente al poder colectivo, que consideraba un factor pernicioso para el desarrollo económico y social. Los productos financieros derivados proliferaron durante su presidencia, gracias al clima poco proclive a limitar y regular los mercados financieros.

En el año 2004, no dudó en afirmar que “No es sólo que cada institución financiera se haya vuelto menos vulnerable a las sacudidas provocadas por los factores subyacentes de riesgo, sino que, además, el sistema financiero en su conjunto se ha vuelto más resistente”. De tal modo, entendía que los problemas que pudieran derivarse en los mercados financieros no resultaban inherentes a un sistema de libre mercado, sino a la avaricia con la que operaron los agentes económicos.

Las críticas lanzadas contra Greenspan

Alan Grenspan, a pesar de sus habilidades para granjearse apoyos y simpatías en diferentes sectores políticos de Estados Unidos, recibió duras críticas por su papel como Presidente de la Reserva Federal. Especialmente en relación con la crisis financiera que sobrevendría a partir de 2008.

Para algunos, la falta de regularización y la creencia de que las fuerzas del mercado, actuando libremente, generarían una mejora económica, se sitúan en la base de la crisis. De tal modo, ante su defensa acérrima de los productos derivados, algunos, como el banquero Felix G. Rohatyn, ya señalaron los potenciales peligros de estos productos. No obstante, Greenspan mantuvo su línea, llegando a defender los productos derivados ante el Senado, en 2003.

Además, se le culpabilizó de ser uno de los principales culpables de las burbujas creadas, como consecuencia de mantener la tasa de referencia entre un 0% y un 2,5% por un período demasiado prolongado, lo cual supuso un aumento de la oferta monetaria.

A pesar de todo, en 2008 reconoció públicamente que su fe desmedida en la ideología del libre mercado estaba equivocada.Como consecuencia de ello, señaló que toda la estructura intelectual sobre la que se asentaba su filosofía y su profesionalidad se había venido abajo.

Greenspan, a pesar de su avanzada edad ha reaparecido en los medios, ante la campaña electoral que enfrentará en noviembre de 2016 a Clinto y a Trump. Sus preocupaciones, actualmente, se encuentran en el populismo que avanza y pone en riesgo el sistema político e institucional de Estados Unidos, así como la posibilidad de que del próximo inquilino de la Casa Blanca aumente el gasto público en seguridad social y salud. Esto última generaría, en su opinión, un freno a la inversión privada y un freno al crecimiento económico.