El término Alcista es frecuentemente empleado en diferentes ámbitos del mundo económico, generalmente siendo útil a la hora de describir las conductas de los individuos más optimistas y que confían en la mejora de la situación y aumentos de precios.

En general, el alcista tiende a creer que existe una tendencia ascendente de una variable en particular. De este modo supone que la bolsa u otra actividad económica en la que sea participante presentará un crecimiento en el futuro.

Comúnmente se entiende que una persona tiene un comportamiento alcista cuando piensa que uno o varios activos aumentarán su valor en el futuro. Bajo estas mismas expectativas este individuo se decidirá a comprar o adquirir estos activos. Por definición, es lo contrario a una conducta Bajista.

Alcista en los mercados financieros

Renta Fija

Este adjetivo también es normalmente utilizado en el ámbito de los tipos de interés, en situaciones en las que se espera que los precios de los bonos sufran un aumento y, por tanto, bajen sus tipos según el punto de vista alcista (recuerde en el precio y el tipo de interés en la renta fija tiene una relación indirecta o negativa).

Renta Variable

Por otro lado, en el sector bursátil también es un término muy utilizado a la hora de comprar valores o acciones de empresas en el momento que están en precios bajos, con la esperanza de que estos asciendan más adelante. El sujeto alcista lo que busca es adquirir unos activos cuyo valor aumente para poder venderlos posteriormente y poder obtener un beneficio o utilidad con esta operación.

Este tipo de situaciones puede crear situaciones de especulación y presiones que hagan que los precios aumenten sin otra causa que las expectativas creadas por estos individuos que confían en la mejora de las cotizaciones.

Alcista en el mercado de la vivienda

Otro de los campos más frecuentes en los que se opera con prácticas de carácter alcista es en el mercado de la vivienda. Los inmuebles son también activos susceptibles de compra-venta y la búsqueda de beneficios, especialmente en ciertos periodos como crisis económicas y burbujas inmobiliarias donde aparecen muchas oportunidades.

En este sector es común separar los momentos en “buenos para comprar una casa” o “malos para comprar una casa”. Existen situaciones en las que los alcistas consideran operar en el mercado de la vivienda atendiendo a diferentes factores, como la evolución de precios de viviendas, los datos de ventas de inmuebles o si se reactiva o paraliza la construcción.