Una anotación en cuenta es una operación de carácter financiero consistente en el registro de un movimiento contable por parte de una entidad financiera emisora.

A grandes rasgos, la anotación en cuenta representa una forma de registrar contablemente por parte de una entidad emisora en una cuenta destinado a ello, los títulos o valores, cotizados en Bolsa o no, generalmente en forma de registros informáticos.

Las anotaciones en cuenta están íntimamente relacionados con la deuda pública y productos en venta del Tesoro, y fueron puestas en marcha a finales de los la década de los 80, sustituyendo al papel como demostración de la compra y venta. En términos generales, la anotación en cuenta es un apunte de carácter contable con el que las entidades gestoras informan de la transacción de deuda pública por parte de un cliente.

Ventajas de la anotación en cuenta

  • La sustitución física del papel.
  • La no necesaria intervención de un fedatario público (al sustituir el papel en la compraventa), se agiliza la circulación del título de deuda pública en los mercados secundarios y favorece el circuito de financiación de la administración pública con una mayor eficiencia.

Elementos intervinientes en la anotación en cuenta

  • Central de Anotaciones: que desempeña la función de registro central adscrito al banco central del país, y donde quedan registradas las emisiones del Tesoro público, de las regiones y organismos públicos con capacidad de endeudamiento. La Central actúa como garante de la emisión, respalda la misma, valora y evalúa las condiciones, realiza los pagos y amortiza la deuda pública.
  • La Entidad Gestora: que lleva el registro de los valores individualmente para cada cliente. De esta forma se constituyen comprobantes formalizados a nombre del titular del derecho de deuda pública. Los comprobantes no se pueden vender ni negociar, ya que no representan al título sino que acreditan la propiedad nominal del título mediante la anotación.