Un asesor financiero es aquella persona que establece una relación con el cliente, tanto en las decisiones de inversión, como en las relativas a la operativa.

La relación cliente-asesor, es la base de un buen asesoramiento financiero donde el cliente es quien tiene la última palabra. En este tipo de asesoramiento, las entidades financieras utilizan los denominados productos de gestión global como pueden ser los fondos de fondos (ETFs) o fondos perfilados, donde la función del asesor es determinar el perfil del riesgo del cliente, es decir, hacer una buena perfilación del cliente.

Es clave para ser un buen asesor financiero tener una sólida base financiera, lo que permitirá, que tras obtener una gran cantidad de información por múltiples canales, transmitírsela al cliente con precisión, rapidez y de una forma clara y sencilla. Con semejante cantidad de información, el asesor debe ser capaz de anticiparse de la competencia y a la información que tiene el cliente, recomendando los productos que mejor se adapten al cliente y ofrezcan una adecuada rentabilidad-financiero fiscal.

 Requisitos para ser un buen asesor financiero

Los asesores financieros deben tener unas cualidades muy específicas en cuanto a formación se refiere. La formación necesaria para ser un experto asesor financiero está dividida en tres grandes categorías:

  • Financiera: la sólida base financiera requerida para asesorar a clientes tiene que ver con las matemáticas financieras, estadística y variables que puedan afectar al comportamiento de los activos (en general de los mercados financieros) como los indicadores de tendencia o macroeconómicos. También deben comprender el funcionamiento de los principales mercados de renta variable, renta fija, derivados y divisas.
  • Fiscal: el asesor debe conocer el marco tributario en vigor, así como los impuestos que se tienen que pagar en ese país o en otros países si es un cliente internacional. Por lo tanto, debe conocer el IRPF, el impuesto de sucesiones,  el impuesto de sociedades, etc. Con todo ello, el asesor debe ser capaz de realizar una planificación fiscal teniendo en cuenta multitud de variables del cliente.
  • Legal: aunque en muchos casos las entidades tienen departamentos específicos que dan apoyo a los asesores, no escapa que tengan una adecuada formación en este aspecto por que él será quien medie entre la Asesoría Legal y el cliente. Debe conocer, por ejemplo, temas relacionados con las SICAVS o la constitución de estructuras patrimoniales.

Existen acreditaciones profesionales a nivel Europeo donde te preparan para ser un buen asesor financiero, como el programa de EFPA (European Financial Planning Association), donde te preparan para la acreditación EFA (European Financial Advisor) y EFP (European Financial Planner).