Cuando hablamos de asesoramiento de imagen corporativa nos estamos refiriendo al trabajo que agencias u otros profesionales prestan a la empresa para guiarla y aconsejarla sobre como debe comportarse y de ese modo transmitir la identidad buscada.

Estamos en una época de cambios constantes e intensos y es habitual que una empresa se encuentre perdida, sin saber por donde empezar, porque aún no sabe en que momento se perdió.

En muchos casos la mejor opción es buscar una perspectiva virgen, neutra, que no esté contaminada por el ambiente interno ni por el cercano, la solución es recurrir a un profesional, que cuente con una serie de técnicas para cumplir nuestro objetivo.

Ejemplo de asesoramiento de imagen

Imaginemos que hemos heredado la empresa de vino familiar Garnatxa Negra S.L., y hasta el momento, aunque el producto es bueno y se han producido cambios e innovaciones, en muchos ámbitos sigue siendo la empresa que se creó hace más de 50 años.

El logotipo luce un aspecto tradicional y sobrecargado, el local ha perdido encanto y los trabajadores cada día están más desorientados.

Si el comportamiento del consumidor de vino ha cambiado tanto durante este tiempo, ¿cómo puede sobrevivir una empresa que sigue actuando del mismo modo?

Hay que adaptarse y ya sea por falta de tiempo, de conocimientos o de recursos, hay empresas que se dedican a asesorar a las empresas para cambiar la imagen con la que se las conoce.

Este proceso engloba un gran número de tareas en función del lavado de cara que se desee hacer y afecta tanto al entorno offline como al online. A continuación, enumeramos algunas de estas tareas:

Offline

  • Recuperar o transformar la identidad de la empresa.
  • Transmitir a los trabajadores los valores adecuados. Formarlos en varios ámbitos, mejorar sus relaciones con los compañeros de trabajo.
  • Diseño de instalaciones, logotipo, material corporativo (tarjetas de visita, papel de carta…)

Online

  • Recopilar información sobre la reputación online, en otras palabras, averiguar que se está diciendo de la empresa en internet.
  • Dotar a la compañía con presencia online o adecuarla al presente, priorizando la página web, y cuidando las redes sociales.
  • Potenciar el networking para dar a conocer la nueva imagen corporativa.

En conclusión, el asesoramiento de imagen puede ser la solución a una empresa que se va apagando día a día y aunque casi siempre sea una decisión difícil, un cambio de rumbo puede ser también la única dirección para seguir caminando.