Un aval es un activo que una persona u organización presenta como garantía en pro de cumplir con una obligación a la que se ha predispuesto. Con garantía nos referimos a que el obligado presenta un bien como fianza o promesa de pago, bien que podrá pasar a ser propiedad del prestamista si el obligado no cumple con la devolución de su deuda.

Coloquialmente podríamos decir que es una fianza que se da con anterioridad al préstamo con ánimo de emitir confianza sobre una obligación que se ha contraído, es decir, el obligado pone como garantía un bien personal como signo de que piensa pagar la deuda. El aval se utiliza para dar seguridad jurídica en una transacción, ya que si no se contara con un aval el prestatario podría negarse a devolver el préstamo sin que ocurriera nada, dejando un pago fallido al prestamista.

Es común que el aval que se presenta como garantía sea propiedad de una tercera persona, que al autorizar el uso de sus bienes como garantía se convierte en el avalista de esa transacción. Se emplea principalmente en las hipotecas y préstamos de alto capital, ya que la figura del aval aporta seguridad al pago del capital del crédito. Imaginemos alguien que no pueda pagar la hipoteca de su vivienda o el crédito de su negocio, el prestamista irá a pedir el respaldado dado por el avalista en favor del avalado, ya sea con un inmueble u otro activo.

Cuando pedimos una hipoteca, crédito o simplemente alquilamos una película en el videoclub, muchas veces debemos dejar avales que constaten que tenemos la intención de pagar, y de que, en caso de no hacerlo, el prestamista podrá quedarse con algo de valor del prestatario que garantice el cobro de parte de su crédito. Son una de las bases del sistema financiero, la confianza y la garantía.

Existen tres figuras fundamentales en estas transacciones mercantiles:

  • Avalista: es la persona o institución que afrontará la obligación con garantías en caso de que la persona avalada fallara en sus obligaciones. Es el garante de las obligaciones del avalado.
  • Beneficiario. Será la persona o institución que reciba la cuantía del aval en caso de cese de obligaciones.
  • Avalado. Persona que ha obtenido el aval que garantiza a la contraparte el abono de sus obligaciones en caso de cese de las mismas.