Los benchmark basados en factores o modelos son tipos de benchmark que especifican un conjunto de factores para utilizar como referencia. Como por ejemplo según el tamaño de la empresa en las que invierten, estilos de índices o crecimiento económico (PIB) entre otros.

La fórmula global de los benchmark basados en factores es la siguiente:

R = a + b1 F1 + b2 F2 + … + bk Fk +ε

Donde R es la rentabilidad del benchmark, a, un factor cero que representa el rendimiento del benchmark si todos los demás factores fuesen cero, en ese caso el benchmark sería de retorno absoluto, b, es la elasticidad por la que se multiplica el factor, F el factor y ε, es el error, es decir, la rentabilidad del benchmark que no se explica con el modelo de factores.

El benchamark será la cartera que tenga exposición a los factores definidos que son típicos en el gestor. Se pueden utilizar como guía las carteras anteriores del gestor.

Es un tipo de benchmark muy útil a la hora de evaluar el rendimiento de una inversión. Además, provee una clara explicación del estilo que sigue el gestor en cuestión.

Por el contrario podría no ser un benchmark apropiado porque factores diferentes producen diferentes rendimientos, si los factores son complejos los datos pueden ser muy difíciles de conseguir y centrarse en unos factores no resulta muy intuitivo ni para el gestor ni para los inversores del fondo.