Un Benchmark basado en retornos pasados es un tipo de benchmark que se construye mediante un algoritmo que combina los diferentes estilos de inversión que reflejan las inversiones pasadas de un fondo.

Por ejemplo, si en los anteriores años un fondo de inversión ha invertido un 50% en acciones de larga capitalización con estrategias de valor y el otro 50% en acciones de pequeña capitalización con estrategias de crecimiento, esos serán los factores utilizados como benchmark. Para calcular esos porcentajes se deberá realizar un cálculo de los porcentajes utilizados en los periodos anteriores.

Son un tipo de benchmark útil cuando la única información disponible para invertir son los tipos de inversión realizados en el pasado. En ese caso cumplen los criterios de un buen benchmark y son generalmente fáciles de utilizar.

Al basarse en el pasado una de sus principales desventajas es que pueden no reflejar lo que un gestor va a invertir en el futuro y que se necesita un número mínimo de periodos para establecer un patrón estadístico estable. Además, no se podrá aplicar para los gestores que cambien su estilo de inversión.