El beneficio en economía es la cantidad monetaria resultante de la diferencia entre ingresos y costes de una inversión, negocio o cualquier otra actividad económica.

Cuando hablamos de beneficio estamos hablando de una magnitud económica. Una cantidad de dinero. Cantidad de dinero que se obtiene de hacer la siguiente operación:

Beneficio = Ingresos – Costes

Partiendo de esta base, debemos saber que una inversión tiene unos costes (variables y fijos) en recursos. Recursos que pueden ser de tiempo, trabajo o capital. La razón por la que asumimos determinados costes es por la esperanza de obtener unos ingresos monetarios iguales o mayores a los recursos empleados.

¿Es siempre cuantificable el beneficio?

Aunque económicamente se define como hemos citado al principio, existen diferentes formas de entenderlo. Grosso modo, tenemos algunos tipo de beneficios que pueden medirse y otros tipos de beneficios mucho más difíciles de cuantificar.

Un ejemplo de beneficio medible es el contable. Si ingresamos 20 dólares y nuestros costes han sido de 5 dólares el resultado, sin ningún género de dudas, es de 15 dólares.

Beneficio contable = Ingresos – Costes = 20 $ – 5 $ = 15 $

Sin embargo, existen otro tipo de casos en los que los beneficios son mucho más difíciles de medir con exactitud. Algunos ejemplos son:

  • Cuanto no invertimos dinero, sino que invertimos tiempo

¿Cuánto vale el tiempo dedicado? Existen servicios que apenas tienen costes asociados. Por ejemplo, programar una página web. Tan solo se necesita acceso a internet y un ordenador. Claro que se necesita dedicar tiempo y tener conocimientos de programación web.

  • Cuando obtenemos un beneficio empresarial intangible

Una campaña para atraer clientes. Si ofrecemos un descuento a nuevos clientes en un producto determinado para las primeras unidades, puede que apenas tengamos ganancias. Sin embargo, es una oportunidad para que hacer nuevos clientes. Si están contentos con el producto o el trato recibido puede que vuelvan. Pero claro, es difícil cuantificar eso.

  • Cuando aportamos algo a la sociedad:

Aunque no obtengamos una ganancia monetaria e incluso tengamos pérdidas la imagen corporativa  puede mejorar. Por ejemplo, participando en eventos para la integración en el mercado laboral de discapacitados. ¿Cuántas personas vendrán a adquirir nuestros productos debido a que se sienten identificados con nuestro proyecto social?

En este último caso están presentes dos tipos de beneficio. El beneficio social (lo que aportamos a la sociedad) y el beneficio económico (lo clientes que genera apoyar a la sociedad).

Diferencia entre beneficio y rentabilidad

Son dos términos que suelen utilizarse como sinónimos. Sin embargo, estos dos términos aunque están muy ligados no son lo mismo.

El primero es una cantidad absoluta medida en unidades monetarias. Por ejemplo, medida en dólares. El segundo, la rentabilidad, es una cantidad relativa de beneficio que suele medirse en porcentaje.

Supongamos una inversión cuyo coste es de 1.000 dólares y el ingreso obtenido es de 1.500 dólares.

Beneficio: Ingresos – Costes = 1.500 $ – 1.000 $ = 500 $

Rentabilidad: ( Beneficio / Recursos ) * 100 = (500 $ / 1.000 $ ) * 100 = 50%

En conclusión, es un concepto muy amplio y genérico. La idea general es sencilla y está incluida en la definición. A partir de ahí podemos extrapolarlo, como hemos visto, a diversos ámbitos. Ámbitos que según su naturaleza, permitirán que se puede cuantificar, no se puede cuantificar o sea difícil de cuantificar.