Un bien sustitutivo (o sustituto) es aquel que puede satisfacer la misma necesidad que otro. De esta forma, a ojos del consumidor, el bien sustituto puede reemplazar la función de otro, sean o no similares en cuanto a sus características o precio. Los servicios sustitutivos se comportan de igual manera, por lo que para simplificar vamos a obviar la diferencia entre bienes y servicios.

Consideramos que un bien es sustituto de otro cuando es capaz de satisfacer la misma necesidad del consumidor. Dado lo anterior, los bienes sustitutos compiten entre sí tratando de capturar las preferencias del consumidor ya sea a través de menores precios u otras características como calidad, servicio post-venta, originalidad, etc.

Al satisfacer las mismas necesidades que otro bien, las empresas además de tener en cuenta a productos similares de la competencia, también tienen en cuenta los bienes o productos sustitutivos, ya que actúan igualmente como competencia. Por ello, los bienes sustitutivos son considerados una de las cinco fuerzas de Porter.

Ejemplo de bien sustituto

Un ejemplo de bien sustituto es el azúcar y la miel. El consumidor que busca endulzar su té o preparar una tarta puede utilizar indistintamente uno u otro. Ambos cumplen con la misma función aunque sus características físicas son distintas.

Otro ejemplo son los medios de transporte alternativos. Cuando un consumidor quiere moverse de Madrid a Frankfurt puede hacerlo en avión, tren, vehículo, etc. Todas a las alternativas cumplen la misma función aunque de manera distinta.

Características de los bienes sustitutos

Los bienes sustitutos tienen demandas relacionadas entre sí ya que el consumidor sabe que puede sustituir uno con otro cuando lo considere apropiado.

Considerando lo anterior, cuando dos bienes son sustitutos se espera que cuando aumenta el precio de uno de los bienes, la demanda de su sustituto aumente. Esto ocurre porque el consumidor reemplaza el bien relativamente más caro por el más barato. En términos económicos esta relación se llama elasticidad cruzada de demanda positiva.

La elasticidad de demanda cruzada de los bienes sustitutos se expresa matemáticamente así:

elasticidadDonde:

exy : Elasticidad cruzada de los bienes X e Y.

Qx: Cantidad demandada del bien X

Py : Precio del bien Y

Cuando los bienes son sustitutos,  exy> 0. Esto es, que la elasticidad cruzada de los bienes sustitutos es positiva, al contrario de lo que ocurre con los bienes complementarios (los que se consumen en conjunto).

Grado de sustituibilidad de los bienes

La sustitución puede darse en distintos grados, desde sustitución perfecta (al consumidor le da exactamente lo mismo uno que otro) hasta grados de sustitución más reducidos o imperfectos (en donde el consumidor los percibe como sustitutos pero igual considera que existen diferencias relevantes entre ellos).

Un ejemplo de bien sustitutivo perfecto son los bolígrafos de color negro y azul. Para muchos consumidores tener un bolígrafo negro o azul da exactamente lo mismo. De esta forma, pueden reemplazar uno con otro y obtener el mismo nivel de utilidad.

Gráficamente la sustitución perfecta entre dos bienes (X1 y X2) se representa de la siguiente forma:

sustitutivos

Como vemos, en este caso al consumidor sólo le interesa consumir más unidades, es completamente indiferente si se trata de X1 o X2.

Ver tipos de bienes.