Un bono del estado es una modalidad de bono emitido por un país y su gobierno como modo de financiación y que supone para su poseedor la ganancia de intereses fijos durante la duración del mismo hasta su vencimiento, que suele situarse entre los tres y cinco años.

El país o gobierno que emite deuda pública con el bono del estado busca hacerse con fondos desde los mercados comprometiéndose a su devolución junto a intereses previamente establecidos. Por la naturaleza de estos activos financieros, es común que los intereses a cobrar de forma anual sean normalmente fijos y su importe y la fecha de cobro estarán previamente especificados al inicio.

Este tipo de activos financieros públicos cuentan con un nivel de riesgo sustancialmente menor que otros procedentes del ámbito privado, por lo que simultáneamente un bono del estado posee niveles de rentabilidad más bajos. Por otro lado, esta herramienta es el principal instrumento con el que cuenta un país para obtener renta en el medio plazo a cambio de los correspondientes cupones anuales y sus intereses.

Generalmente los bonos del estado tienen un plazo de vencimiento en torno a los tres a cinco años de vida. Alternativamente suele considerarse que las obligaciones (productos similares aunque más longevos) van más allá de la década y las letras del tesoro más al corto plazo.

Como ocurre en el caso de los bonos corrientes, este tipo cuenta con una gran salida en el mercado y, por tanto, facilidad para ser intercambiados y convertibles en dinero. En España, la subasta de estos bonos tiene lugar de modo mensual a través del Banco de España y de diferentes intermediarios financieros. Por ejemplo, el modelo de bono del estado existente en España tiene un interés periódico en forma de cupón, un valor nominal de 1000 euros y un plazo de amortización situado entre los tres y cinco años.

Un bono del estado cuenta con un valor nominal (de 1000 euros y sus múltiplos) que será el valor que el poseedor o inversor recibirá en el vencimiento de este activo. Sin embargo, este precio no actúa como límite en la compra venta de estos activos y es posible que estos sean intercambiados bajo un precio de venta diferente, al contrario de lo que ocurre con otras modalidades de bonos. Los bonos de este tipo pueden conseguirse tanto en el mercado primario procedentes directamente de su emisión por el gobierno como en el secundario a través de otros agentes financieros y a precios marcados por el mercado en dicho momento.

Como se dijo anteriormente, los rendimientos que el inversor recibe anualmente como propietario de un bono del estado se llaman cupones, y cada una de estas recepciones de dinero viene acompañada del correspondiente interés que se haya generado en dicho periodo de tiempo y que se ha fijado previamente en el contrato de emisión.