Los bonus de fidelización son los regalos, prebendas y descuentos que una compañía aplica a determinados de sus accionistas por la adquisición de valores de la compañía.

En determinados momentos, una empresa puede ofrecer a los adquirentes de sus acciones o a otros inversores que estén meditando la compra de capital de una compañía mediante acciones gratuitas, descuentos en el precio de éstas o el añadido de un dividendo extra al ordinario. Estas acciones se realizan cuando se produce una oferta pública de adquisición (OPA) o de suscripción, de tal forma que la compañía intente atraer el mayor número de inversores en el menor tiempo posible. También se produce cuando se realizan ampliaciones de capital, ya sea a los accionistas actuales de la compañía o a otros nuevos, como ocurre en el caso de que una empresa necesite liquidez inmediata y ofrece minoraciones en el precio de sus acciones a otra corporación. Está relacionado con la rapidez con que una compañía necesite liquidez para la ampliación.

Bonus de fidelización en el ámbito laboral y comercial

Los bonus de fidelización también pueden producirse en el ámbito comercial como una de las principales técnicas de marketing, donde los clientes al alcanzar un número de ventas en un periodo de tiempo, adquieren el derecho que les otorga la empresa comercializadora a tener descuentos, packs de fidelidad o regalos de productos con el ánimo de agradecer al cliente la confianza puesta en sus productos durante mucho tiempo.

En el ámbito laboral, los bonus de fidelización suelen entregarse a empleados que han conseguido resultados por encima de los esperados, así como a aquellos que realicen una buena labor que redunda en mayores beneficios de la compañía. En este sentido, los bonus motivan más al personal e impiden que haya una mayor movilidad laboral, dejando marchar a los mayores talentos de las empresas.