La burbuja de las punto-com se refiere al periodo comprendido entre 1997 y 2000, durante el cual se produjo un fuerte crecimiento de los valores económicos de las empresas relacionadas con Internet, llegando a provocar una fuerte burbuja económica que llevó a la quiebra a una gran cantidad de empresas.

Desarrollo de la burbuja

Para empezar, vamos a definir el término “empresa punto com”, el cual relaciona una empresa con un dominio de Internet .com, que es utilizado sobre todo por empresas comerciales. La mayoría de los negocios de estas empresas son realizados a través de Internet.

Sus inicios se remontan a 1997, cuando las Bolsas Occidentales empezaron a crecer y multitud de empresas tecnológicas a nacer. Comenzó la euforia y todo el mundo quería estar subido a la Nueva Economíatérmino acuñado por Brian Arthur para distinguir la economía basada en la fabricación y la economía basada en el conocimiento, como es el caso de las empresas punto-com. Una de las causas principales en el desarrollo de la burbuja fue la aparición, desde los 80 hasta principio de los 90, de empresas que alcanzaron un notable éxito, tales como Apple, Microsoft y Yahoo!. Esta evolución fue motivada por el progreso tecnológico, acompañado de la globalización económica.

En los mercados financieros, este término se asoció al auge de las empresas punto-com. Esto incluyó la aparición del Nasdaq como rival a la Bolsa tradicional de Wall Street. El Nasdaq (National Association of Securities Dealers Automated Quotation) es la Bolsa de valores electrónica y automatizada más grande de los Estados Unidos, con más de 3.800 compañías y corporaciones.

Históricamente, la burbuja de las punto-com fue similar al de otra serie de desarrollos tecnológicos que tuvieron gran éxito en el pasado, tales como los ferrocarriles, los automóviles, la radio, la electrónica y los ordenadores personales.

El modelo que solían utilizar las empresas punto-com se basaba en el aprovechamiento de Internet para conseguir cuota de mercado aunque inicialmente estas entidades no generasen beneficios. Estas empresas esperaban llegar a conseguir tal fama que en un futuro podrían hacer frente a sus gastos y conseguir beneficios de sus servicios. El lema “hacerse grande rápido” reflejaba esta estrategia. Durante el período de pérdidas, las empresas se basaron en el capital de riesgo y, especialmente, en ofertas públicas de acciones, para financiar sus estructuras. La novedad que aportaba este nuevo tipo de sociedades añadiendo la dificultad de llegar a valorarlas correctamente propicio que el precio de sus acciones se disparase vertiginosamente, convirtió a los administradores y creadores de dichas compañías en ricos sobre el papel.

Gráfica que muestra la evolución del índice Nasdaq:

nasdaq 100

Algunos inversores que creían que la carrera alcista todavía tenía recorrido no olvidarán la decisión de invertir en aquellos días previos al desastre. En un ambiente de euforia y entusiasmo, la burbuja fue creciendo hasta llevar al Nasdaq a un máximo superior a los 5.000 puntos.

El modelo punto-com tenia muchos defectos, existía un gran número de empresas que tenían el mismo plan de negocios, pretendiendo monopolizar sus respectivos sectores. Incluso cuando dicho plan era bueno, sólo podía haber algunos ganadores en cada sector, y por tanto el resto tendrá que fusionarse o cerrar porque no podrá hacer frente a sus costes estructurales.

A pesar de los defectos mencionados anteriormente, hubo algunos fundadores de empresas punto-com que llegaron a hacer grandes fortunas, al venderlas en una fase temprana antes de que estallara la burbuja. Estos éxitos iniciales hicieron la burbuja aún más grande. Durante este auge se produjo una cantidad sin precedentes de inversión personal, y la prensa informaba del fenómeno de personas que dejaban sus puestos de trabajo para dedicarse a tiempo completo en la inversión tecnológica.

Estallido de la burbuja

Como en todas las burbujas siempre existe un punto culminante máximo, el de ésta fue en marzo de 2000, alcanzo el índice Nasdaq los 5132 puntos. A partir de ahí se produjo una caída en el vacío, cierre de empresas, quiebra de cotizaciones, billones de dólares evaporados y en resumen millones de inversores arruinados.

Para poder explicar el desplome del Nasdaq hay que entender la evolución que habían sufrido los mercados financieros. Dicha evolución surgió a partir del desarrollo de estas nuevas tecnologías informáticas que dieron lugar a la globalización e intercomunicación de dichos mercados, pasando a operar en tiempo real. A principios del 2000 se produjo un incremento paulatino de los tipos de interés provocando un decrecimiento de las inversiones en este tipo de valores, por encarecer notablemente la financiación.

La venta masiva de acciones, registrada el 13 de marzo del 2000, provoco una reacción en cadena de ordenes de venta. Si a esto le sumamos el pánico de los inversores, de los gestores de fondos y la liquidación de las posiciones Institucionales llegamos a una caída de mas del 9% del índice Nasdaq en menos de una semana. La mayor prueba inequívoca del fracaso de la estrategia “hacerse grande rápido” fue tras la Navidad de 1999, ya que los minoristas de Internet obtuvieron unos pésimos resultados.

En 2001 la burbuja se fue desinflando a toda velocidad. La mayoría de las empresas punto-com cesaron sus actividades cuando no obtuvieron beneficios y ya no disponían de más financiación. En total, el Boom de las punto-com provocó 5 billones de dólares en pérdidas de valor de las empresas tecnológicas, desde Marzo de 2000 a Octubre de 2002.

Consecuencias en España

En España la crisis tardó más en llegar pero lo hizo con efectos igual de devastadores. Justo un año después de que se desatase la crisis en EE UU, Jazztel caía un 16% en pocos minutos después de que un accionista se deshiciese de todos sus títulos.

Pero el ejemplo que simboliza el auge y caída de las punto-com en España es Terra, que cerró el círculo de la burbuja en España en julio de 2005 tras seis años de polémica andadura. Terra salió a Bolsa el 17 de noviembre de 1999 a un precio de 11,81 euros y cerró ese mismo año a 37, lo que supone un avance del 184,61%. Alcanzo un máximo de 140 euros en febrero de 2000. En su última salida a bolsa, las acciones fijaron su valor en 3,04 euros.

En inglés: Dot-com bubble