La cadena de valor una herramienta de análisis estratégico que ayuda a determinar la ventaja competitiva de la empresa.

Con la cadena de valor se consigue examinar y dividir la compañía en sus actividades estratégicas más relevantes a fin de entender como funcionan los costos, las fuentes actuales y en que radica la diferenciación.

El origen de este concepto surge en 1985 cuando el profesor Michael E. Porter de la Universidad de Harvard introdujo el análisis de la cadena de valor en su libro Competitive Advantage. Para ello se sirvió del análisis utilizado previamente por Mckinsey & Co.  Porter ahondó más en el análisis con el objetivo de mejorar la rentabilidad de las empresas.

La cadena de valor busca generar ventajas competitivas, y su estudio se aplica también a otras actividades como la cadena de suministro y las redes de distribución. La globalización ha llevado a la creación de las cadenas globales de valor.

La cadena de valor establece cuatro aspectos del panorama competitivo:

  1. Grado de integración: se definen  todas aquellas actividades que se realizan en la propia empresa y no en otras compañías independientes.
  2. Panorama industrial: es el mercado y los sectores relacionados con nuestra empresa y con los que compite. Se establece una estrategia  delimitada con el claro objetivo de conseguir los objetivos marcados en primera instancia.
  3. El panorama de segmento: en este caso se hace referencia a las variaciones a las que se puede verse afectados  el producto y los compradores de este artículo.
  4. El panorama geográfico: se engloban los países, ciudades o regiones donde compite la empresa.

Representación y actividades de la cadena de valor

En la cadena de valor se pueden diferenciar dos tipos de actividades:

1) Las actividades primarias: un grupo de acciones enfocadas en la elaboración física de cada producto y el proceso de transferencia al comprador.

Se distinguen cinco actividades primarias:

  1. Logística interna: comprende operaciones de recepción, almacenamiento y distribución de las materias primas.
  2. Operaciones (producción): procesamiento de las materias primas para transformarlas en el producto final.
  3. Logística externa: almacenamiento de los productos terminados y distribución del producto al consumidor.
  4. Marketing y Ventas: actividades con las que se publicita el producto para darlo a conocer.
  5. Servicio: de post-venta o mantenimiento, las actividades de las que se encarga están destinadas a mantener, realzar el valor del producto y aplicar garantías.

2) Las actividades de apoyo: son un soporte de las primarias y en ellas se incluye la participación de los recursos humanos, por ejemplo. Se distinguen las siguientes:

  1. Infraestructura de la organización: actividades que prestan apoyo a toda la empresa, como la planificación, contabilidad y las finanzas.
  2. Dirección de recursos humanos: búsqueda, contratación y motivación del personal.
  3. Desarrollo de tecnología, investigación y desarrollo: generadores de costes y valor.
  4. Compras.