El proceso de captación de fondos, también conocido en el ámbito económico como fundraising, supone la recolección de recursos económicos por parte de una persona u organización para, posteriormente, destinar dichos fondos reunidos a un objetivo ajeno al lucro personal o empresarial.

Generalmente, los mayores encargados de la puesta en marcha de acciones de captación de fondos o fundraising son ONGs, fundaciones y asociaciones de diverso tipo. En ocasiones también se aprovechan sus mecanismos para otro tipo de acciones en ámbitos como el político. 

Por definición, el fundraising persigue un objetivo base: la consecución de fondos que sirvan para garantizar, en primera instancia, la supervivencia de la propia entidad captadora para, después, poder asegurar que esta cumpla su cometido y garantice su funcionamiento.

La proliferación de este tipo de estrategias de captación de fondos y el potencial aumento de los planes de acción social por parte de gobiernos y empresas especialmente en occidente ha supuesto la aparición de instituciones, organizaciones e incluso empresas especializadas en este campo. Logrando una fuente de financiación diferente a las tradicionales.

Esto es debido a que es necesario contar con una base de profesionalización para acometer este tipo de operaciones, que en gran número de casos alcanzan importantes cifras a tener en cuenta y deben cruzar barreras económicas, fiscales o jurídicas.

Búsqueda de eficiencia en el fundraising

El motivo por el cual ONGs y otras organizaciones caminan hacia la estandarización económica de sus procesos responde a la necesidad de obtener niveles más altos de eficiencia, permitiendo alcanzar una mayor optimización de recursos y garantizando a sus colaboradores y donantes que sus ayudas sirven totalmente para el fin que suponen.

Desde ese punto de vista, hacer que un fundraiser (los responsables de poner en funcionamiento estas estrategias de captación) actúe con la diligencia y rigor de un empresario tipo supone ir en el camino de la profesionalización y el mejor funcionamiento corporativo.

En ese sentido, es necesario destacar la aparición en los últimos años de firmas o compañías especializadas en este tipo de acciones y que, por medio de la subcontratación, ofrecen sus servicios a organizaciones que no cuentan con medios o estructura para acometerlas.

Modalidades de captación de fondos

Existen diversas herramientas por parte de los fundraisers para poder cumplir sus objetivos, y mediante las cuales conforman sus estrategias de marketing:

  • Contacto personal y directo, puerta fría, en las calles o establecimientos
  • Difusión a través de medios de comunicación, mailing, redes sociales…
  • Sorteos y loterías
  • Ayudas y subvenciones
  • Patrocinios culturales, deportivos…
  • Recogida de bienes de primera necesidad (ropa, alimentos…)