El carry trade es una estrategia de trading que consiste en pedir prestado (financiarse) a un bajo tipo de interés y usar esa financiación para invertir en activos que den un mayor tipo de interés.

Esta estrategia se ha llevado a cabo tradicionalmente en el mercado de divisas. La idea es que el inversor se financia en una divisa con un tipo de interés bajo para posteriormente invertir ese dinero en otra divisa con un mayor tipo de interés. El objetivo es comprar activos financieros que den una mayor rentabilidad que el coste de financiación. Básicamente el carry trade consiste en comprar una divisa y, al mismo tiempo, vender otra divisa.

Fundamento del carry trade

El carry trade explota una violación de la paridad de los tipos de interés. La evidencia histórica ha demostrado que la divisa con mayor tipo de interés de ha depreciado menos que lo predicho por la paridad de tipos de interés o incluso se ha apreciado, lo que ha permitido obtener beneficios a la estrategia carry trade. Sin embargo, un pequeño porcentaje de las veces la divisa con mayores tipos de interés se ha apreciado considerablemente, generando pérdidas sustanciales a la estrategia carry trade. Esto ha ocurrido especialmente cuando se invierte en países emergentes en periodos de estrés financiero, momentos en los cuales la divisa invertida se ha depreciado considerablemente.

En los últimos años, la principal divisa sobre la que los inversores realizan la estrategia ha sido el yen japonés. Esto se debe a que en Japón llevan varias décadas con unos tipos de interés muy reducidos. Por lo tanto, piden prestado en yenes para luego comprar activos en dólares, euros u otra divisa.

Una práctica común de carry trade es financiarse en países desarrollados para invertir en deuda de países emergentes que ofrecen rentabilidades más altas. El riesgo de esta operación es elevado dado que es posible que la divisa del país donde se invierte se deprecie en gran medida o incluso que haya impago de la deuda.

El objetivo del inversor que realiza esta estrategia es apostar a que la divisa en que se invierte se aprecia. Para que al intercambiar a la primera divisa el montante generado sea mayor. Lo positivo de esta estrategia es que aunque el tipo de cambio no se mueva, el inversor obtendrá un beneficio. Esto se debe a que el beneficio se basa principalmente en el diferencial de los tipos de interés de ambas monedas.

Con un ejemplo mucho mejor

Imaginemos que queremos realizar el carry trade sobre la divisa yen/dólar, y que a día de hoy cotiza a 108 yenes por dólar. Como los tipos de interés son inferiores en Japón, pediremos prestado en yenes e invertiremos en dólares. El proceso es el siguiente:

  • Pedimos prestado 2.000.000 de yenes a devolver dentro de un año, a un tipo de interés del 0%. Es decir, dentro de un año, devolveremos 2.000.000 de yenes.
  • Con los 2.000.000 de yenes compramos dólares al tipo de cambio de 108 yenes por dólar. Obtenemos 18.519 dólares.
  • Con los dólares compramos un bono americano(hoy) con vencimiento a un año que nos dará un 2,2% al vencimiento. Por lo que dentro de un año, obtendremos 18.926 dólares.
  • Después intercambiamos los dólares a yenes, suponiendo que el tipo de cambio no ha variado, y recibimos 2.044.053 yenes.
  • Finalmente, devolvemos los 2.000.000 yenes del préstamo. Tras lo cual nos quedan 44.053 yenes de ganancia. Es decir, una ganancia del 2,20%.

Como se ha visto sería una operación redonda desde el punto de vista de la rentabilidad.

¿Tiene algún riesgo el carry trade?

Como se ha visto en el ejemplo anterior la estrategia ha supuesto un beneficio. Pero existe un riesgo de que la operación no acabe con beneficios. Imaginemos por ejemplo que el tipo de cambio después de un año se deprecia y veamos que ocurriría:

  • Supongamos que el tipo de cambio dentro de un año pasa de 108 yenes por dólar a 95 yenes por dólar.
  • Una vez recibidos los 18.926 dólares del ejemplo anterior los intercambiamos por yenes al tipo de cambio de 95 yenes por dólar.
  • Recibiremos entonces 1.797.970 de yenes.
  • Debemos devolver 2.000.000 de yenes por el préstamo concedido a inicio de año.
  • Por tanto, tendríamos una pérdida de 202.030 yenes. Lo que es lo mismo, una pérdida de 10.10% en la operación.

Por lo tanto si el tipo de cambio no se mueve a nuestro favor, las pérdidas podrían ser muy elevadas.

Por otro lado, existiría un riesgo alternativo en relación al activo elegido para invertir. El inversor podría buscar invertir en acciones, fondos de inversión o mercado inmobiliario. Tal y como conocemos, en estos activos no hay una rentabilidad positiva garantizada. Además para el caso de invertir en bonos, existe el riesgo de impago del emisor del bono. Por lo que aquí tampoco tendríamos el beneficio garantizado y podría generar pérdidas el carry trade.