La cédula hipotecaria es un título financiero emitido por una entidad financiera en el que se reconoce una deuda u otro tipo de obligación pagando un interés fijo o una rentabilidad fija por ella y que tiene como garantía de inversión el conjunto o parte de los préstamos hipotecarios de esa entidad.

Se trata de valores de renta fija emitidos exclusivamente por entidades de crédito. Suelen ser emisiones a medio plazo y tienen distintas modalidades en cuanto a tipo de interés y condiciones de amortización. Estos títulos hipotecarios pueden ser nominativos, a la orden o al portador.

La entidad emisora se reserva la facultad de amortizar anticipadamente parte o la totalidad de la emisión durante la vida de la misma, de acuerdo con lo establecido en la legislación de cada país. Dichas entidades suelen dar liquidez a estos valores, es decir, dan contrapartida de compra o venta a los inversores, siempre que el volumen de valores que tengan en su cartera no supere el límite legal del 5 por ciento del volumen emitido.

Las cédulas hipotecarias cuentan con doble garantía:

  1. La primera es la del emisor.
  2. La segunda es el derecho preferente de los cedulistas sobre la cartera hipotecaria frente al resto de acreedores.

Existe un requerimiento legal que impide que el saldo de cédulas hipotecarias exceda el 80 por ciento de la cartera elegible. Existen, además, cédulas hipotecarias de riesgo más alto, como las emitidas por bancos americanos garantizados por hipotecas de alto riesgo, también llamadas subprime.

Características de la cédula hipotecaria

  • La Cédula hipotecaria se emite en escritura pública y con ella una entidad financiera busca financiación, pagando por ello un interés gracias al capital que recibe.
  • Generalmente, son títulos que se suelen amortizar en un período de 1 a 3 años.
  • Existen analistas que la consideran como un activo del mercado monetario y otros que no, ya que no son tan fácilmente convertibles en dinero si lo comparamos con un repo o una operación simultánea.

Además, son productos sencillos siempre y cuando se detalle correctamente qué tipo de garantía ofrece el banco en cuanto a la calidad de los créditos hipotecarios que respalda. Si bien es cierto que es un activo financiero relativamente líquido, no garantiza el pago de la rentabilidad ni su capital principal si hubiese un problema con la entidad y sus créditos hipotecarios, debido al incumplimiento en el pago de éstos, por ello, es importante saber el grado de jerarquía en el cobro de este título en caso de que una entidad financiera se declare en quiebra.

Tipos de cédula hipotecaria

Existen dos tipos de cédula hipotecaria dependiendo de la garantía que aporten al inversor:

  • Garantía Global: La garantía de la cédula hiptecaria está compuesta por la totalidad de los préstamos hipotecarios de la entidad. En teoría, esta cobertura es más amplia y más segura, aunque no siempre es así.
  • Garantía especial: La garantía de la cédula hipotecaria está compuesta por una parte de la cartera de  préstamos hipotecarios de la entidad financiera. En este aspecto, puede incluir garantías de mayor o menor calidad crediticia, por tanto, es muy importante analizarlo.

Tipos de Covered Bonds por países

Las clases de Covered Bond más importantes de cada país son los que se nombran a continuación:

  1. Austria – Fundierie Bankschuldverschrelibungen.
  2. Alemania – Jumbo Piandbrief.
  3. Francia – Obligations Foncieres.
  4. España – Cédulas Hipotecarias y Cédulas Territoriales.
  5. Luxemburgo – Lettre de Gage.
  6. Irlanda – Asset Covered Security.
  7. UK – UK Covered Bonds.
  8. Suecia – Sakerstallda Obligationer.
  9. Dinamarca – Saerligt Daekkede Realkreditobligationer.
  10. Portugal – Obligacoes Hipetacarias.
  11. Holanda – Dutch Covered Bonds.
  12. Italia – Obbligazioni Bancarie Garantite.
  13. Finlandia – Ioukkovelkakina.
  14. Canada – Canadian Covered Bonds.
  15. US – US Covered Bonds.