El cheque antedatado es aquel cuya fecha de emisión es anterior al momento en que realmente fue otorgado. Entonces, el documento puede expedirse físicamente el 15 de abril, pero el día que figura en el papel es, por ejemplo, 10 de abril. Es lo contrario al cheque postdatado.

El cheque antedatado ofrece menos tiempo al beneficiario para acercarse a la entidad financiera. Ello, debido a que se acorta el plazo legal de cobro.

Por ejemplo, para cheques emitidos y pagaderos en España, su presentación debe realizarse dentro de los quince días posteriores a la emisión. Luego de ese lapso, el banco puede o no acceder al desembolso. Ello dependerá de distintas variables como el periodo transcurrido desde el vencimiento.

Riesgo del cheque antedatado

El principal riesgo de un cheque antedatado es que los plazos legales para su uso culminen. Ello, antes de que el tenedor acuda a la institución financiera.

Sin embargo, si eso ocurre, el beneficiario seguirá conservando sus derechos frente al emisor(o librador) del cheque. Es decir, si el documento estuvo destinado, por ejemplo, a cancelar una deuda, esta no quedará saldada si no hubo retribución alguna.

Asimismo, el librador puede colocar estratégicamente como fecha de emisión un día en el que tenía fondos. De esa manera, evita acciones legales en su contra si extiende una orden de pago sin contar con dinero suficiente en su cuenta bancaria.

Cabe agregar que los cheques antedatados son tan válidos aquellos sin fecha (para que luego la coloque el beneficiario). Igualmente, se admiten títulos cuyo día oficial de emisión sea posterior al de su real expedición (posdatado).