Una chequera electrónica es un tipo de cuenta ofrecida por bancos u otras entidades de crédito en las que el poseedor o titular puede realizar gestiones habituales como depósitos o transacciones directamente desde su ordenador, dispositivos móviles o a través de los tradicionales cajeros electrónicos.

Otra manera de denominar a estas chequeras son bajo el nombre de “cuentas de depósito a la vista”, “cuentas vista” o “cuentas electrónicas o virtuales”. Este tipo de modalidad es cada vez más frecuente y está más extendida gracias al rápido crecimiento que ha experimentado la banca electrónica y la expansión de Internet y los dispositivos móviles en los últimos años.

Al igual que ocurre con la banca tradicional y las chequeras o cuentas de toda la vida, esta opción permite la domicialización de recibos, el pago de gastos corrientes con la cuenta asociada o conocer en cada momento el saldo disponible ofreciendo mayor comodidad a su titular y evitar tardanza e incomodidad a la hora de gestionar y administrar sus ahorros en una oficina bancaria.

Habitualmente este tipo de modalidad bancaria no admite la expedición de cheques y no suele estar asociada a ningún tipo de créditos. No obstante, estas características siempre dependen de cada tipo de contratación y entidad particular. Alternativamente, este tipo de opciones electrónicas facilita el uso de dinero en el extranjero y favorece el comercio online.

¿Quién puede tener una chequera electrónica?

Cualquier persona física mayor de edad o fiscal tiene la posibilidad de acceder a la gestión y posesión de una chequera electrónica mediante la firma de su correspondiente contrato de apertura y un depósito inicial. Al igual que ocurre con las cuentas bancarias tradicionales, las operaciones se realizan a través de una tarjeta de débito o crédito identificativa.