El ciclo contable, también conocido como proceso contable o flujo registral, es el periodo en el que la Sociedad registra de forma cronológica y de manera fiable cada transacción en su respectivo Libro diario con el fin de analizar, elaborar y preparar la información financiera.

El proceso contable lo componen todos los pasos que hay que seguir desde que ocurre un hecho contable hasta que es introducido en el sistema y, por tanto, tiene su reflejo en los estados financieros.

¿Cómo es el ciclo contable?

Las etapas del ciclo contable se inician con la identificación del hecho contable, como por ejemplo con una venta de mercancía. El siguiente paso es generar un documento contable que soporte esta transacción y permita reflejarlo en contabilidad cuantificado en unidades monetarias y con una fecha concreta.

Una vez se genera este documento (albarán o factura) se registra la operación en el Libro diario. Terminando el ciclo contable, que suele ser de enero a diciembre, las transacciones se traspasan al libro mayor. Tras algunas regularizaciones (amortizaciones, reclasificaciones entre corto plazo y largo plazo, cálculo del resultado, etc.) se cierra la contabilidad para generar los estados financieros definitivos.

Gráficamente el ciclo contable sería así: