Se denomina cobro al dinero que percibimos por el pago de una deuda, por la prestación de un servicio o por la venta de un bien. En el ámbito empresarial, se refiere a cualquier entrada de dinero que se produzca en la tesorería de una empresa.

Dentro de la tesorería de una empresa u organización, cuando se producen transacciones en el tráfico comercial de una empresa o persona, podemos considerar un cobro como cualquier entrada de dinero encaminada a pagar un documento de cobro (factura, abono, deuda…)

En la tesorería, se puede dividir las condiciones del dinero en función de su tipología, así, un mientras que un ingreso es una forma general de separar el dinero (ingreso si entra, gasto si sale dinero), es decir, cualquier cuantía de dinero sin determinar su contrapartida, un cobro va destinado a extinguir la obligación de un deudor. Por ejemplo, cuando vendemos un producto, el cobro será aquél encaminado a pagar la factura (entrada de dinero), mientras que el ingreso significa un aumento del patrimonio por la venta de el bien o por la prestación de un servicio. Diferencia entre ingresos y cobros.

Una de las condiciones básicas para determinar que un ingreso es también un cobro, será cuando las gestiones en la tesorería y contabilidad de una empresa determinen el origen y destino de ese dinero.

Por otra parte, un cobro puede realizarse de varias formas, siendo en efectivo, por transferencia, cheque, pagaré o cesión de activos (un embargo, por ejemplo), de esta manera, la cancelación de una obligación puede venir realizada por dinero líquido o activos con una valoración económica, suficiente para la empresa, con la que pueda cancelar una factura.