Colusión es un acuerdo o práctica concertada entre dos o más competidores con el fin de fijar precios de venta, de compra u otras condiciones de comercialización, reducir la producción, repartirse consumidores o mercados, interferir en el resultado de licitaciones, entre otras posibles acciones que tienen como efecto limitar la competencia y aumentar sus ganancias conjuntas.

El acuerdo de colusión puede ser explícito o tácito. En el primer caso, las firmas se comunican entre sí y tienen un acuerdo explícito. En el segundo caso, las empresas no se comunican directamente ni tienen un acuerdo pero son capaces de coordinan sus acciones reconociendo su interdependencia estratégica. Esto es, son conscientes de los efectos que tienen sus acciones sobre el resto de las empresas y actúan, a sabiendas, en forma similar o coincidente con el fin de limitar la competencia.

La colusión es para la gran mayoría de las Autoridades de Competencia una de las violaciones más serías de la Ley de Competencia. Es por esta razón que las autoridades destinan importantes recursos en la investigación y sanción de dichas conductas.

No obstante lo anterior, no es fácil comprobar la existencia de colusión, las firmas que llevan a cabo los acuerdos anticompetitivos son conscientes de su ilegalidad por lo que suelen toman grandes precauciones para esconder cualquier evidencia. Usualmente mantienen reuniones secretas y destruyen cualquier evidencia que las incrimine.

Ejemplo de colusión

En mayo de 2016, la Agencia de Competencia de España dio como comprobada la existencia acuerdos de fijación de precios y condiciones de distribución y dispensación en el mercado de pañales para adultos.

Las empresas fabricantes se comunicaron y fijaron los acuerdos a través de reuniones realizadas bajo el alero de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria.

La Agencia de Competencia impuso sanciones financieras tanto a las empresas como a sus directivos y asociaciones involucradas en el caso.