La competitividad es la capacidad de una persona u organización para desarrollar ventajas comparativas con respecto a sus competidores y obtener así, una posición destacada en su entorno.

La competitividad generalmente se basa en una ventaja competitiva, esto es, una cierta habilidad, recursos, tecnología o atributos que hacen superior al que la posee. Se trata de un concepto relativo en donde se compara el rendimiento de una persona u organización con respecto a otras.

No obstante  lo anterior, cabe mencionar también que no existe una definición única de competitividad existiendo varias interpretaciones y formas de medición que dependen del contexto en que se analice (empresarial, deporte, relaciones internacionales, etc.).

Competitividad en el ámbito empresarial

Cuando se aplica el concepto en el ámbito empresarial, se entiende que una empresa es competitiva cuando es capaz de obtener una rentabilidad superior a la de sus competidores.

La competitividad empresarial puede basarse en precio o en otras variables. A continuación las explicamos en mayor detalle:

  • En precio: la empresa es capaz de ofrecer sus productos a un menor precio que sus competidores sin reducir sus ganancias. Esta competitividad se basa en menores costos de producción (gracias a una mejor tecnología, factores de producción más productivos, mejor organización, etc.) lo que permite que la empresa reduzca sus precios y aun así mantenga un margen atractivo sobre la venta.
  • Otros factores distintos al precio: la empresa es capaz de cobrar un mayor precio que sus competidores y así aumentar sus ganancias relativas. Este tipo de competitividad se basa en la capacidad de ofrecer una mayor calidad, una mejor imagen o una logística más desarrollada, entre otros factores.

Para desarrollar la competitividad de la empresa se necesita de directivos dinámicos, con visión de futuro, abiertos al cambio tecnológico y a la necesidad de innovar constantemente para ajustarse a los cambios del entorno.

Competitividad en el ámbito internacional

Cuando el término de competitividad se aplica al ámbito internacional, este se refiere a la capacidad que tiene un país de participar en los mercados internacionales de manera exitosa y al mismo tiempo, elevar el nivel de vida de sus ciudadanos.

Cuando un país es competitivo, es capaz de soportar la competencia impuesta por la oferta de otros países en el mercado internacional, vender sus productos y servicios de manera rentable y/o atraer inversión internacional. Todo lo anterior resulta en mayor crecimiento económico con potenciales beneficios para los ciudadanos (mayor empleo, aumento de ingresos, etc.)

La competitividad de un país no se define por los límites geográficos de un país sino que está determinada por la capacidad que tienen sus empresas de generar y aprovechar ventajas comparativas. Existen varios factores que ayudarían a lograr lo anterior en donde el gobierno y sus políticas tienen un rol fundamental. A continuación pasamos a explicar algunos de los factores más relevantes:

  • Instituciones públicas: la calidad de las instituciones públicas es fundamental para que las empresas puedan desarrollar proyectos a largo plazo, recolectar sus ganancias y proteger a sus trabajadores. Cuando un país cuenta con un marco legal creíble, tribunales de justicia imparciales, funcionarios de gobierno alejados de la corrupción, etc. las empresas pueden florecer.
  • Infraestructura: la inversión en infraestructura de un país (carreteras, puentes, aeropuertos, etc) facilita el crecimiento y desarrollo de las empresas ya que reduce los costos de transacción y les permite funcionar de manera más eficiente.
  • Estabilidad macroeconómica: la estabilidad macroeconómica de un país es fundamental para poder atraer a los inversionistas. Estos buscan ambientes estables en donde el riesgo de perder su inversión sea reducido o al menos conocido.
  • Salud y educación: una población saludable y con altos niveles de educación es capaz de desarrollar habilidades que les permitan competir en el mundo global, generar nuevos proyectos y sustentar el desarrollo empresarial a través de mayor productividad.
  • Mercados financieros desarrollados: cunado existe un mercado financiero desarrolado es más sencillo financiar proyectos rentables que en un futuro expandirán el desarrollo nacional.
  • Tecnología: la adopción y desarrollo de nuevas tecnologías es fundamental para que las empresas puedan ser competitivas en un entorno cambiante.
  • Innovación: el desarrollo de nuevas ideas y la creación de nuevos productos y servicios expande las posibilidades de las empresas para atraer nuevos consumidores y sostener su crecimiento en el futuro.
  • Eficiencia en el mercado laboral: cuando el mercado laboral es eficiente tanto las empresas como los trabajadores se benefician. Las empresas encuentran las habilidades que necesitan para desarrollar su negocio mientras que los trabajadores reciben un salario adecuado que les permite su desarrollo personal.

Estos y otros factores adicionales son considerados en índices internacionales que buscan determinar el grado relativo de competitividad de los países. Así por ejemplo, tenemos el Global Competitiveness Index que todos los años elabora un ranking con el nivel de competitividad de los países basándose en 12 pilares de competitividad.