Se entiende por conglomerado a un determinado grupo de compañías que tienen intereses empresariales en una amplia gama de productos y servicios, atendidos en gran medida a través de filiales.

Los conglomerados se vinculan con firmas que reúnen múltiples actividades y alcanzan ingentes cifras de negocios. Nacieron en Estados Unidos en la segunda mitad del siglo xx y comenzaron a extenderse a partir de la década de los sesenta.

Constituidas por fusiones y absorciones sucesivas, estas sociedades cubren una gama de negocios muy diversos, la mayoría de los cuales no guardan relación entre sí. Un buen ejemplo de ello puede mostrarse con ITT (International Telegraph and Telephone), empresa que se ocupa simultáneamente de áreas corporativas muy diferentes, tales como electrónica, telecomunicaciones, hostelería, seguros o alquiler de automóviles, entre otras.

Así pues, la constitución de conglomerados es un fenómeno relativamente reciente ya que, hasta su formación, sólo se conocían dos tipos de concentración:

  • Concentración horizontal: entre dos compañías que fabrican el mismo producto.
  • Concentración vertical: entre firmas complementarias.

Sin embargo, el conglomerado -que busca ante todo la diversificación de las actividades del grupo- requiere una gestión completamente distinta y que, a su vez, depende del país y continente en el que se encuentre.

En Europa, los conglomerados investigan permanentemente el mercado en busca de organizaciones dinámicas, en general medianas o pequeñas, cuya rentabilidad y perspectiva de futuro parecen particularmente prometedoras. Es decir, su único objetivo es el beneficio y su principal criterio consiste en la rentabilidad del capital invertido o, en otros términos, de la relación del beneficio neto con los propios fondos.

En este enclave geográfico, los procedimientos para la constitución de conglomerados son múltiples: así, pueden ser de tipo clásico y formarse mediante intercambio de acciones, adquisiciones en Bolsa, etc. pero las ofertas públicas de compra tienden a multiplicarse. De hecho, la proliferación de los nuevos conglomerados, convertidos actualmente en multinacionales, inquietan a la opinión y a los poderes públicos.

Mientras, en Estados Unidos, las leyes federales no lograron contener el movimiento. A partir de 1968, cualquier sociedad norteamericana que deseaba adquirir el 10% o más de las acciones de otra firma, debía dar a conocer su intención con un preaviso no inferior a diez días. En este sentido, algunos dirigentes americanos han exigido la prohibición de toda fusión entre empresas cuyo capital exceda cierto límite. Otros expertos acusan al movimiento de concentración de ser responsable del alza de los precios.

De forma paralela, pero en torno a los mismos años -en 1967-, en el sector bancario estadounidense se desarrollaron conglomerados de un tipo específico. Muchos bancos importantes se constituyeron en holdings, con actividades muy diversificadas y alejadas de las estrictamente bancarias, creando un fenómeno que acrecentó la desconfianza de las autoridades antitrust en relación con los conglomerados.

Como resultado de todo ello, algunas personalidades exigen una revisión de la legislación antitrust, considerada incapaz de obstaculizar los “poderes que han violentado la fiscalización”. Y bajo estas circunstancias, ya han sido adoptadas algunas medidas.

Estrategia de diversificación conglomerada

La diversificación conglomerada supone la forma más drástica de crecimiento para la empresa al no existir relación alguna entre la actividad tradicional de la empresa y los nuevos negocios en los que invierte, representando una aventura para la empresa por alejarse de su actividad tradicional.

El objetivo básico de la diversificación conglomerada reside en la búsqueda de mayores rentabilidades al acudir a industrias altamente atractivas y también en la búsqueda de reducir el riesgo global de la empresa por la actuación en actividades muy diversas. En cuanto a los beneficios de tener en cartera negocios que no estén relacionados entre si, el termino de sinergias financieras cobra su mayor esplendor. De esta manera, negocios que sean excedentarios financiarían a los negocios deficitarios en términos de salud económica.

Este tipo de diversificación se suele llevar a cabo mediante fusiones y adquisiciones de empresas más que mediante inversiones internas.

Brevemente, enumeramos las razones por las que una empresa decide realizar este tipo de estrategia:

  • Reducción del riesgo global de la empresa.
  • Búsqueda de alta rentabilidad.
  • Mejor asignación de recursos financieros.
  • Objetivos de la dirección: tales como poder, estatus, posibilidades de promoción e incremento de remuneraciones.

Los riesgos también están presentes en este tipo de estrategias, reduciendo su atractivo:

  • La ausencia de sinergias entre los negocios.
  • Largo horizonte temporal para la obtención de sinergias directivas. Las competencias especificas solo se obtienen con el paso del tiempo y experiencia.
  • Dispersión de intereses: la alta diversidad de actividades puede acabar perjudicando el negocio tradicional.
  • Dificultades de gestión y coordinación.